EL EDIFICIO CAMARENA

ATISBOS DE SU PASADO

 

Guadalajara

                                                    

                                                      Abril 2011

 

                                  

 

       M O T I V O :

 

            A diferencia de otras ciudades capitales de nuestro país, Guadalajara cuenta con muy pocas monografías descriptivas de los principales edificios que conforman su rostro urbano.

 

            Monografías en las que se muestre, la historia de cada uno de ellos, sus cambios y transformaciones, así como su participación en la historia de la ciudad misma. Las pocas que existen son ediciones ya agotadas.

 

            Saludable es que este tipo de monografías se produzcan , ya que de esa manera se hará sentir a los habitantes de Guadalajara, la importancia de conservar su imagen e impedir que haya mas lamentables destrucciones de las que han convertido a nuestra ciudad en una localidad llena de placas recordatorias de lo que “Aquí fue” o “Aquí estuvo” en triste homenaje a quienes a lo largo de su historia y esgrimiendo dudosos conceptos de modernidad y urbanismo han privado a las generaciones venideras del placer de contemplar, plasmado en piedra, cantera, ladrillo, o simple adobe, la fe, el fanatismo, los logros, la fortuna o simplemente la soberbia de sus habitantes.

 

            Este trabajo, reseĖa someramente, la historia de uno de esos inmuebles el llamado “Edificio Camarena”, que por sus antecedentes, su localización y su actualidad, estuvo y esta ligado a la historia de la ciudad y a la de la orden de San Agustín, y para que si alguna vez se pretendiera hacerlo victima de la piqueta, se tengan los elementos de defensa que lo muestren como intocable ante la ley y los sujetos.

 

                                                                      Miguel Claudio Jiménez Vizcarra.

                                                                         Guadalajara,Jal., Noviembre de 1992.

 

           

Observación: aunque desde 1986 se convirtió en mi actividad primordial la practica profesional de abogado no por eso deje de investigar, aunque sí, a partir de entonces deje de publicar los trabajos resultantes de cada una de mis investigaciones lo que haré de nueva cuenta ahora.

 

                                                                                           Abril de 2011. 

 

 

 

I N T R O D U C C I Ó N:

 

 

            Uno de los inmuebles característicos del centro de nuestra ciudad lo es el llamado “Edificio Camarena”, sede actual de los Juzgados de Primera Instancia en materia Civil y Familiar del Primer Partido Judicial del Estado.

 

            Su rescate, restauración y conservación se debe a las administraciones del Gobierno del Estado que comprenden los periodos del Licenciado Flavio Romero de Velasco, Doctor Enrique Álvarez del Castillo Labastida y Licenciado Guillermo Cosio Vidaurri, como Gobernadores del Estado; así como los periodos de los Licenciados Salvador García Rodríguez, Jorge Humberto Chavira Martínez y Guillermo Reyes Robles, como Presidentes del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, a efecto de utilizarlo como sede de una de las áreas del Poder Judicial del Estado.

 

            El Edificio por su localización forma parte del centro histórico de la ciudad, y su origen esta ligado al templo y convento de San Agustín que colindan con el, habiendo formado el predio parte de dicho convento y no, como se ha afirmado alguna vez, el lugar en donde se localizo la Audiencia de la Nueva Galicia o el Ayuntamiento de Guadalajara.

 

LOS INTENTOS DE LOS AGUSTINOS:

                      

            Al decir de fray Antonio Tello, en su “Crónica Miscelánea de la Provincia de Jalisco” (1), fray Diego de Salamanca, Vicario de la Orden de San Agustín, el aĖo de 1565, determino fundar Convento en Guadalajara y envío por Prior al padre fray Alonso de Alvarado, por sub Prior al padre fray Luis Martín y al padre fray  Juan de Medina Sidonia, habiendo estos asistido en la ciudad seis meses y que por inconvenientes que se ofrecieron no surtió efectos su fundación y se fueron de ella, volviendo el 25 de marzo de 1566, y titulando a su iglesia de “La Encarnación”, siendo los religiosos venidos en esta ocasión el padre Maestro fray Diego de Soria, fray Alonso de Quesada, fray Juan de Medina Plaza, fray Ignacio de la Rise, fray Luis Martín, y el hermano fray Francisco de la Anunciación, habiendo aun oposiciones a la fundación sobre todo por parte del Obispo fray Pedro de Ayala, y que hasta el aĖo de 1573 les vino la licencia y cedula real, siendo obispo de Guadalajara Francisco Mendiola.

 

            Los inconvenientes que se ofrecieron para la fundación, a los que el franciscano fray Antonio Tello tan minucioso en otras ocasiones ahora no explica, no eran otra cosa que la tenaz y hasta violenta oposición del Obispo, también franciscano, fray Pedro de Ayala y la del cabildo eclesiástico, para con la fundación Agustina que pretendía efectuarse; argumentando como fundamento de su oposición el cumplimiento de una real cedula fechada en Aranjuez el 4 de marzo de 1561 que prohibía hacer monasterios uno cerca del otro así como el que dos ordenes misionaran en una misma región, exigiendo además, el Obispo, que para la administración de los sacramentos se contara con su permiso. La desobediencia de los Agustinos para con el Obispo, produjo que la Audiencia de Guadalajara otorgara la razón a este y ordenara a los religiosos abandonar la fundación, lo que luego confirmo la Audiencia de México el 5 de mayo de 1565.

 

            Las afirmaciones del cronista franciscano son desmentidas por Antonio Rubial Garci en su obra “El Convento Agustino y la sociedad novohispana” (2). Rubial menciona que desde el aĖo de 1560 los Agustinos pretendían fundación en Guadalajara, y sin esperar el permiso Real pusieron casa en la ciudad el aĖo de 1561, fundación que fue contradicha en 1562 por el Obispo de la ciudad el Franciscano fray Pedro de Ayala, pero que los Agustinos lograron una real cedula el 3 de febrero de 1569 en que se les autorizaba la fundación, por lo que regresaron a la ciudad, aun bajo la oposición del cabildo en sede vacante que obtuvo de la Audiencia de México un auto en apoyo de su oposición fechado el 21 de julio de 1570, por el que se volvía a ordenar la expulsión a pesar del apoyo para los Agustinos de los vecinos y de la Audiencia que ahora les eran adictos, tal y como se evidencia de la carta que esta ultima envío al Rey, fechada el 20 de marzo de 1570 para comunicarle la muerte del Obispo Ayala (3):

            “En esta ciudad se ha fundado ahora nuevamente un monasterio de religiosos  de la orden  del seĖor San Agustín  cosa muy necesaria y de que dios nuestro seĖor esta muy servido por la falta que hay y ha habido de doctrina especialmente de predicadores en esta ciudad y asimismo se fundaran otras casas de la misma orden donde haya mas necesidad y comodidad en este reino la cual se ha hecho con beneplácito del obispo difunto. La tierra es pobre suplicamos a vuestra majestad sea servido de ello mandar la licencia que se les da en la nueva EspaĖa porque por lo dicho tienen aquí mas necesidad de ella”.

 

            A todo ello se aĖade que lo que el Franciscano fray Antonio Tello no cuenta en su crónica respecto a las vicisitudes de la fundación Agustina y su logro, el Agustino fray Diego de Basalenque si lo hace en la suya (4):

            “En los aĖos de 1565, poco mas o menos, trato la religión de fundar convento en esta ciudad, y aunque había muchos aficionados a nuestra religión y nos pedía; el ordinario nos lo impedía con grandes fuerzas de modo que estando un día hablando el prior con un personaje de los mas graves del cabildo sobre la fundación, viéndose atajado de sus razones lo llevo por manos, y le dio una bofetada; el prior ya mirando la gravedad de la persona, ya acordándose de la ley evangélica, que manda que cuando uno nos diere una bofetada en un carrillo, le pongamos el otro para recibir otra, así lo hizo el buen prior, que se hinco de rodillas, y pidió le diese otra. Teniendo noticia el provincial por evitar aquel escándalo, u otros mayores mandó al prior y a sus frayles que se saliesen hasta que nuestro seĖor mejorase los tiempos. La salida fue con muy gran sentimiento de los principales de la ciudad, porque tuvieron grande indignación del hecho, y querían mucho a los religiosos, como se mostró cuando volvieron la segunda vez, que viniendo por Presidente de la Audiencia Real el seĖor Orozco, gran caballero y de lindo gobierno, luego que llego a México le visito el padre Provincial, que era fray Joan Adriano, gran talento de letras, y de pulpito, el mayor de su tiempo, a quien cobro notable amor el Presidente, el cual habiendo sabido lo sucedido en aquella ciudad de Guadalajara, tuvo gran pena de ello, y prometió al padre Provincial que no solo habíamos de fundar en la ciudad sino en todo su reino, y que así pusiese los ojos en personas tales, que su seĖoría los admitiría y favorecería, y que en sabiendo, que había entrado en la ciudad y tomando posesión, enviase los religiosos”.

 

            La violencia del conflicto es citada por Ricard en su obra “La conquista espiritual de México” (5), ahí menciona que al pretender fundar convento los Agustinos en Guadalajara, en donde los Franciscanos ya estaban establecidos, se encontraron con la oposición del obispo franciscano fray Pedro de Ayala quien les negó la autorización a fundar, argumentando haber ya gran numero de religiosos además del mandamiento de no poder establecerse una orden en lugar en donde estaba ya trabajando otra, y que no obstante la prohibición los Agustinos habían acondicionado una posada del lugar con el nombre de convento y en ella celebraban misa, predicaban y administraban sacramentos, ocasionando que el obispo Ayala quisiera echarlos por la fuerza, no obstante la negativa de la Audiencia, en consecuencia de lo que los frailes Agustinos se parapetaron en su posada con armas, arcabuces y un buen numero de laicos burlándose así del obispo Ayala, quien mas adelante favoreció la fundación de un nuevo convento franciscano”.

 

            El comportamiento del obispo Ayala en contra de los Agustinos esta confirmado por la cedula de 3 de febrero de 1568, en la que el Rey hace un fuerte regaĖo a la conducta del obispo de Guadalajara (6):

            ”El Rey”.-“Al obispo de Nueva Galicia”.-“Reverendo en cristo, padre obispo de la provincia de la Nueva Galicia a nos se ha hecho relación que nuestra conciencia no esta bien descargada con vos en ese obispado porque vuestras ovejas no tienen el pastor que conviene y las mas de ellas están sin cura de animas y que es gran lastima ver la falta que hay de doctrina en todo ese obispado e que por falta de curas en los pueblos de los naturales no se cristianan las criaturas e que si algunos curas tenéis los mas de ellos no entienden la lengua de los indios lo cual causa una terrible condición y los malos tratamientos que a vuestros clérigos hacéis e vuestro mal despidiente por lo cual ansi clérigos como legos todos huyen de vos e que en la ciudad de Guadalajara los frailes agustinos querían fundar un monasterio para descargaros en parte vuestra conciencia y vos no solo no lo consentisteis ni les quisisteis dar vuestro beneplácito para que pudiesen administrar los sacramentos en vuestro obispado mas los prendistes y hechastes de la dicha ciudad y obispado y estamos maravillados de vos por todo lo susodicho a lo cual no damos crédito pero si ansi fuere vos encargo y mando que no hagáis de aquí delante antes deis vuestro beneplácito y favor a los dichos religiosos para que os puedan ayudar al ministerio de la doctrina y confesión de los indios y todo lo demás que convenga al servicio de dios nuestro seĖor y que en ello demás de hacer lo que sois obligado yo recibiré contentamiento de Madrid a tres de febrero de mil y quinientos y sesenta y nueve aĖos yo el rey refrendada de Erazo seĖalada de los del consejo.

 

LOS INFORMES:

 

            Puesto que la Audiencia de Nueva Galicia había informado al Rey de la pretensión de los Agustinos para fundar convento en la ciudad de Guadalajara, el Rey, en cedula de 23 de junio de 1571,  le solicito a su vez un informe en que se le hiciera saber si era conveniente o no la fundación (7):

            “El Rey.-“Sobre el monasterio que pretenden edificar los frailes agustinos”.-“Nuestros oidores alcaldes mayores de la nuestra Audiencia Real de la provincia de la Nueva Galicia nos se ha hecho relación que los religiosos de la orden de San Agustín quieren y pretenden fundar un monasterio de su orden en esa ciudad de Guadalajara siendo cosa que se podría escusar por haber suficientes templos en ella y necesidad en muchas otras partes fuera de ella donde podrían ocurrir y estar ocupados en la doctrina de los naturales, lo cual pretendían so color de ciertas concesiones y privilegios que tienen de su santidad que no son vistas en el nuestro consejo de las indias, y porque yo quiero ser informado de la necesidad que hay de que el dicho monasterio se haga y funde en esa dicha ciudad de Guadalajara o de los inconvenientes que podrían resultar dello y para que estos cesasen si converna que no se edifique o lo que se debe hacer en ello, vos mando que enviéis al nuestro consejo de las indias relación particular dello juntamente con vuestro parecer para que vista se provea lo que mas convenga, fecho en madrid a veinte y tres de junio de mil y quinientos y setenta y un aĖos yo el rey refrendada y seĖalada de los del consejo”.

 

POCOS INDIOS Y TODOS OCUPADOS DE ALBAĄILES, NO SE FUERAN A ACABAR:

 

            La pugna evidentemente continuó después de la muerte del obispo Ayala, y aun durante el gobierno del obispo Francisco Gómez de Mendiola y Solórzano (8), quien junto con el cabildo eclesiástico, en carta de 20 de marzo de 1572 informaba al rey sobre que seria de poco provecho la fundación Agustina:

            “C.R.M.-Tenemos noticia que v.md. mandó despachar su real cedula a los oidores alcaldes mayores que residen en esta vuestra real audiencia de este nuevo reino de Galicia, en que v. md. manda den su parecer y aviso sobre si conviene que los religiosos de san agustín asienten casa y monasterio en esta ciudad de Guadalajara y porque ha sido notorio que algunos oidores que aquí residen se han mostrado aficionados a los dichos religiosos, por ventura mas de lo que conviene, suplicamos a v. md. que en lo que se ofreciere de proveer por vuestro real consejo se tenga advertencia que sobre el asentar monasterio de la orden de sant agustín ha habido muchos pleitos ha de cinco a seis aĖos en el cual tiempo defendiendo don fray Pedro de Ayala obispo que fue de este obispado que no se sentase monasterio por todas instancias venció a la parte de los religiosos en vuestra real audiencia y chancillería que reside en la gran ciudad de México y después de su fin y muerte los mismos religiosos probaron la sede vacante de asentar otra vez monasterio con violencia y favor no bien ordenado que tuvieron y el dean y cabildo por defender que no se innovara salieron a la causa y los resistieron y volviendo a ser oídas las partes, se nuevo fueron en vista y revista vencidos los religiosos y se dieron ejecutoria y sobrecartas y con todo fue muy dificultoso poder resistir a lo que los religiosos pretendían. Suplicamos a v. md. humildemente que aunque se presente en parecer que procuran que no haya muchos religiosos es contra razón se entienda que de parte del prelado dicho y con el presente y de la nuestra se ha jurado mucho lo que conviene al servicio de dios nuestro seĖor y al de v. majd. y al bien y sosiego de los pocos indios naturales que hay en este reino porque en todo el hay poco mas de veinte mil indios y muchos de ellos de guerra y en otras leguas del contorno de esta ciudad no ha tres mil los cuales por necesidad incontable han de ayudar al sustento y edificios y reparos de esta ciudad y ayudar como ayuden a la obra de la iglesia catedral que por otro real mandato se edifica en ella y asimismo al edificio de vuestro puente de un río caudaloso que se a por v. md. mandado hacer y a la de un colegio seminario y hospital y a un monasterio de religiosas que se edifican y pretenden hacer y acabar y a las obras de casas reales y reparos y edificios de monasterios de la orden de sant francisco, de las casas de todos los demás vecinos y particulares a lo cual si se aĖadiera a ver de edificar de nuevo casas y monasterios de la orden de sant agustín que comúnmente suelen ser muy sumptuosos, seria totalmente destruir y acabar los pocos indios y para la doctrina de todos ellos y de muchos mas que fueran, hay mucha abundancia de ministros por que en un monasterio antiguo de la orden de sant francisco que esta en esta ciudad residen diez u once religiosos y en esta iglesia catedral los prebendados y otros muchos sacerdotes, curas, ministros y capellanes, que por la mayor parte son lenguas y administran los sanctos sacramentos a los naturales con lo mucho cuidado con lo cual es vastísima la doctrina que tienen y en la nueva EspaĖa y provincia de Michoacán y otras partes se ve que un monasterio a donde reside solo un fraile que tiene de comarca y visita veinte mil naturales, que este sacerdote no es bastante para todos ellos ni les administra los santos sacramentos ni enseĖa en las cosas de nuestra sancta fe católica y siendo esto como es así,  pretender como pretenden los religiosos agustinos asentar casa en esta ciudad donde hay tan pocos naturales hay tanto numero de clérigos y frailes como esta dicho, esta notorio la poca razón y justicia que para ello y la relación que en contrario de esto se ha hecho a v. md. pareció por la provanza que se hizo esta segunda vez que los religiosos movieron pleito no ser verdadera y aunque ellos muchas veces fueron persuadidos y rogados por nosotros que fueran de esta ciudad en las provincias que donde hay necesidad de atraer a los naturales a la doctrina y conocimiento de nuestra sancta fe católica conforme al cristianísimo celo y voluntad de v. md. fuese asentar monasterio no lo quisieron hacer por todo lo cual y por otras muchas causas y razones allegadas en los procesos y pleitos y por los testimonios de las ejecutorias que van con esta contara a v. md. de la justificación que de nuestra parte ha habido y que para defensa de lo que convenía fueron recusados porque nosotros los oidores de esta vuestra real audiencia y porque apenas los spaĖoles y naturales pueden sustentar los religiosos de la orden de sant francisco suplicamos a v. md., se manden mirar mucho lo que en contrario a lo por nuestra parte defendido se pidiere por la de los religiosos de sant agustín y no se permita vuelvan a fundar monasterios contra lo tan justamente proveído por vuestras reales ejecutorias y cedulas. Por otras habemos significado a v. md. la gran necesidad y pobreza que esta iglesia tiene y atento a esto continuo le ha hecho v. md. merced y parece que por descuido del prelado difunto y nuestro no se ha tenido memoria de suplicar a v. md. le hiciere merced de los dos novenos de los cuatro aĖos desde sesenta y seis hasta sesenta y nueve que han valido tres mil y doscientos ochenta y cinco pesos de minas. Suplico a  v. md. le haga merced de ellos parte que vuestros oficiales de este reino les libren y paguen luego porque cierto es mucha la necesidad que esta iglesia tiene de ornamentos y otras cosas y con esto remediara mucha parte de ello.-Guarde y augmente nuestro seĖor la C.R. persona de v. md. con augmento de mayores reinos y estados y seĖoríos como los vasallos y capellanes de v.md. deseamos.-De Guadalajara a 20 de marzo de 1572 aĖos.-C.R.M.-Capellanes de v. md. que sus reales pies y manos besan.-Frans. Electus Novae Galicae.-El Dean de Galicia. El Arceno. de Galicia. El Cano. Urieta. El Cano. Ramírez” (9).    

             

            La tenacidad de los Agustinos tuvo su fruto, ya que el aĖo de 1573 lograron la fundación, aunque no parece que hubiera sido, tal y como lo afirma fray Diego de Basalenque como resultado de una supuesta entrevista entre el Doctor Jerónimo de Orozco (10) y fray Juan Adriano luego que Orozco llego a México y antes de dirigirse como oidor a Guadalajara, porque el Doctor Orozco estaba ya en la ciudad de México desde antes de 1559 en calidad de oidor de su Audiencia (11) y porque desde su llegada tuvo constante contacto con los regulares Agustinos. Orozco, además de haber sido investido, el aĖo de 1559, con la borla de doctor en canones por la Universidad de México, en la que también impartía cátedra fray Juan Adriano, había estado en Guadalajara en 1565 como Procurador de los Agustinos.   

 

LA CEDULA DE FUNDACION PARA EL CONVENTO DE SAN AGUSTIN DE GUADALAJARA:

 

            La autorización para la fundación del convento de Agustinos se logro en Mayo de 1573, inserta en una cédula real con otras provisiones para la Audiencia de Nueva Galicia (12):

            “El Rey.-Presidente e Oidores de la Audiencia Real de la Nueva Galicia;...He visto lo que referís en la información y parecer que nos enviasteis, zerca de si se debe fundar en essa ciudad un monasterio de san agustín y pues no se seguirá ningún inconveniente de ello sino antes si os parece la utilidad que referís he tenido por bien que se pueda fundar y así daréis permisión y licencia para ello a los religiosos de la dicha orden con que no haya superfluidad sino toda moderación y humildad...madrid a veinte y seis de mayo de mil y quinientos y setenta y tres aĖos yo el rey refrendado de antonio de erazo y seĖalada del consejo”.

 

            La cedula, al decir de fray Antonio Tello fue despachada en Madrid el 26 de mayo de 1573, volviendo los religiosos a la ciudad de Guadalajara el aĖo de 1574 con gran aplauso de todo el pueblo y la Audiencia (13).

 

Autorizada la fundación siendo Provincial el padre fray Juan Adriano, designo para ella como Prior a fray Diego de Soria, aunque se decidió finalmente por fray Antonio de Mendoza, quien, se dijo, tenia en Guadalajara una hermana, Marina de Mendoza, persona muy rica (14). Aunque según Tello, fue Soria quien se traslado a la nueva fundación acompaĖado de los padres fray Alonso de Quesada, fray Juan de Medina Plaza, fray Ignacio la Rise, fray Luis Martín y el hermano fray Francisco de la Anunciación (15) .

 

Rubial García dice que fue en mayo de 1574 cuando fray Antonio de Mendoza y cinco religiosos llegaron a la ciudad de Guadalajara a fundar casa (16).

 

            Jorge Palomino y CaĖedo (17), es quien dilucida y precisa sobre el tema, toda vez que se remite a una información que se encuentra en el Archivo General de Indias, levantada en Guadalajara el 12 de julio de 1574 por el propio fray Antonio de Mendoza ; cito a Palomino:

            “fray Ant(oni)o de Mendoza Prior del Monast(eri)o de S(eĖ)or  San Agustín desta ciudad” ...”que agora se funda en esta ciudad de guadalax(ar)a. Paresco ante V(uestra) al(tez)a e digo: q(ue) ya consta y es notorio a V(uestra) Al(tez)a como yo (h)Ź benido con mis frayles a esta dha ciudad. Por mandado del Rey Don filipe n(uest)ro S(eĖo)r a fundar el dho Monasterio Para que en el se sirva...”

            “Puede (h)aver dos meses más o menos que yo el dho fray Ant(oni)o de Mendoza con cinco frayles Sacerdotes vine a esta ciudad para fundar el dho Mon(asteri)o y Por on tener casa Casa y dineros Para la mercar estamos hospedados en el hospital de la Santa Veracruz de esta ciudad”..

             

            Haber elegido a fray Antonio de Mendoza, obedeció tal vez a una razón mucho mas poderosa que solamente la de tener una hermana rica: Maria (Ana) de Mendoza, esposa del Doctor Santiago del Riego oidor de la Audiencia de Guadalajara, sino también a que era hermano de Francisco de Zaldivar Mendoza, siendo todos hijos de Juan de Zaldivar y Marina de Mendoza, y emparentados con los OĖate. En una carta dirigida al rey, el 8 de marzo de 1576, por el Doctor Jerónimo de Orozco, al referirse a Ana de Mendoza, la esposa del Doctor del Riego, dice “(h)aze casado en esta ciudad con una doncella q(ue) su madre y deudos son los mas Principales y Ricos deste Reino..(18) 

 

PUEBLOS DE INDIOS PARA LOS AGUSTINOS:

 

            Hecha la fundación Agustina, el Doctor Orozco pidió al rey que ordenara que se les dieran a los Agustinos algunos pueblos de indios.

 

            El rey, en cedula de 26 de febrero de 1575, contesto accediendo a lo solicitado, y ordenando a Orozco que lo tratara con el obispo (19):

“El Rey.-Respuesta al presidente de la audiencia de la nueva Galicia.-Doctor Orozco nuestro presidente de la nuestra audiencia real de la ciudad de Guadalajara de la provincia de la nueva Galicia por la que scrivisteis en once de octubre del aĖo pasado de setenta y cuatro he visto haber recibido los despachos que os mande enviar en la flota ...Eso que nos avisais cerca de la fundación del monasterio de san agustín que se ha hecho en esa ciudad de la necesidad que hay de seĖalarles algunos pueblos de indios que tengan por sujetos para lo de la doctrina en que se ocupen los religiosos lo tratareis con el obispo de esa tierra a quien escribimos encargándole lo haga daréis aviso de madrid a xxvi de febrero de mil quinientos y setenta y cinco aĖos yo el rey refrendado de antonio de herasso y seĖalado de los del consejo”.

           

            La cedula que el rey anunciaba que enviaría al obispo, esta fechada el 6 de marzo de 1575, en ella ordena que se dieran a los Agustinos algunos pueblos de indios en los que hubiera necesidad de doctrina (20):

            “El Rey.-Al obispo de la nueva Galicia que seĖale algunos pueblos de indios que tuvieren necesidad de doctrina a los religiosos de la orden de san agustin.-Reverendo yncristo padre obispo de la provincia de la nueva Galicia del nuestro consejo el doctor Orozco nuestro presidente de esa tierra nos ha escrito que en la ciudad de Guadalajara se ha fundado un monasterio de la orden de san agustin de que había necesidad y que convenía dar a los religiosos del algunos pueblos de indios donde hubiese necesidad de doctrina y ordenamos al dicho nuestro presidente que trate con vos lo que a esto toca para que se haga de vuestro acuerdo y consentimiento y pus veis que es negocio de que dios será servido y ayudaran a descargar de la obligación que tenéis de acudir a la doctrina de vuestras obejas, os ruego y encargo que seĖaléis a los religiosos del dicho monasterio algunos pueblos de indios de esa tierra donde haya necesidad de doctrina para que se ocupen en ella por la orden que lo hacen los demás de la dicha orden que residen en la nueva EspaĖa que siendo esto como entendemos ser cosa conveniente  recibiremos contentamiento de Madrid a seis de marzo de 1575 aĖos yo el rey refrendado de Antonio de erazo seĖalada de los del consejo”.

 

Ignacio Dávila Garibi menciona que el mandamiento real fue acatado por el obispo Mendiola el 25 de octubre del mismo aĖo de 1575 seĖalándoseles el pueblo de Zalatitąn (21), Tello dice que fueron los conventos de Tonalá y Ocotlán en 1576 (22).

           

            En mayo de 1576, el Rey confirmo estar enterado de que se había proveído de pueblos a los Agustinos (23):

“El Rey”.-Respuesta al presidente de la nueva Galicia.-Doctor Orozco nuestro presidente de la nuestra audiencia real que reside en la ciudad de Guadalajara de la provincia de la nueva Galicia vuestra carta de seis de septiembre del aĖo pasado de setenta y cinco se ha recibido y lo que avisáis haber tratado con el obispo de esa provincia cerca de que encomendándose a los religiosos de ella de la orden de san agustin algunos pueblos de indios en cuya doctrina se ocupasen ha parecido bien y lo mesmo la correspondencia que decís teniades con el visorey de la nueva EspaĖa sobre la provisión de lo que conviniese  para la reducción de los indios chichimecas continuareis lo uno y lo otro...en Aranjuez a 20 de mayo de 1576 aĖos”

 

LOS SOLARES DEL TIANGUIS, PARA CONSTRUIR UN CONVENTO DE AGUSTINOS:

 

            Al fundarse la ciudad de Guadalajara en su actual emplazamiento, quedo localizada en su centro la plaza en donde se hacia el tianguis y alrededor de este el templo de San Miguel y las casas del Ayuntamiento junto con las de los principales pobladores, todo ello cercano al río y sobre la margen poniente de este.

 

            Mas luego el crecimiento de la ciudad provocado por el aumento de sus pobladores, el traslado a ella de la Audiencia de Nueva Galicia y el de la sede del Obispado, además de que las aguas del río perdieron sus características de potabilidad, trajo como consecuencia el cambio de ubicación de la plaza principal hacia el poniente y cuesta arriba del río, al lugar en donde ahora se encuentra, rodeada por la catedral y por el Palacio de Gobierno asiento de la Audiencia, alojamiento de su Presidente y local de la Real Cárcel.

 

El desplazamiento de la ciudad hacia el poniente, cambio su imagen urbana sobre todo porque se determino el traslado de los edificios públicos tales como el de la Audiencia y el del Ayuntamiento, de forma que estuvieran anejos a la nueva plaza y a la Catedral en construcción, y aunque ese cambio se produjo en etapas y tras largos burocratismos y cabildeos, lo cierto es que los antiguos emplazamientos públicos en el área de la fundación quedaron vacantes y las autoridades estuvieron en la posibilidad de disponer de ellos.

           

De manera que sin negar las afirmaciones de los diversos cronistas y autores que he dejado citados, es de entre los documentos que existen en la Sección de Manuscritos de la Biblioteca Publica de Guadalajara, y en los protocolos del Archivo de Instrumentos Públicos del Estado, que puede saberse de, y sobre, el Convento de San Agustín de Guadalajara, y sobre sus bienes materiales, entre ellos la franja de terreno, al costado poniente del convento, en la que los Agustinos construyeron unas tiendas y casas para ayudarse con la renta obtenida de ello; en una parte de esas tiendas y casas que compro Jesús Camarena, con motivo de la desamortización, se construyo lo que hoy se llama el “Edificio Camarena” y ocupan actualmente los juzgados de primera instancia y de lo familiar del primer partido judicial del Estado de Jalisco.

 

De entre esos documentos de la Biblioteca hay uno en el que consta que el 7 de agosto de 1565 en la ciudad de Guadalajara y ante el escribano Francisco Rodríguez Vertavillo, comparecieron fray Luis de San Pablo, fraile profeso de San Agustín y Jerónimo de Orozco, como Procurador de la misma orden, ambos en ejercicio del poder que les había concedido fray Diego de Salamanca, General de la Orden, para dar cumplimiento a una ejecutoria de la Audiencia de México que les ordenaba despoblar la ciudad de Guadalajara. En ese acto y en esa fecha reintegraron a Andrés de Villanueva una casa en la que hasta entonces habían vivido los religiosos Agustinos; casa que Villanueva había comprado a Pedro Sánchez Mejia y dado de limosna a los religiosos Agustinos con condición de que en ella hicieren su monasterio, ya que de no hacerlo se la tendrían que restituir, lo que hicieron en ese acto por la mano del Alcalde Ordinario Alonso Martín para que Andrés de Villanueva y Vicente de Saldivar se las guardaran hasta que alcanzaran justicia del Rey y del Papa.

 

            Habiendo alcanzado esa justicia en 1570, Villanueva los volvió a poner en posesión de la casa:

            “Donaciones del sitio que tenemos junto a las casas reales, esta donación hizo Andrés de Villanueva, gratis y es la casa donde fue el Convento viejo.-En la ciudad de Guadalajara en diez y ocho días del mes de febrero de mill e quinientos y setenta aĖos ante el muy magnifico seĖor Juan de Avalos Alcalde Ordinario de esta ciudad por su majestad pareció (destruido) Andrés de Villanueva vecino y Regidor de esta ciudad e dijo que el había dado al monasterio de sant agustín las casas que compro de Pedro Sánchez Mexía para que en ellas hiciesen monasterio donde se celebrase el culto divino con ciertas condiciones y en cierta forma con que se le habían de decir ciertas misas y otras cosas según mas luego se contiene en lo que entre ellos ha pasado y la dicha casa los dichos frayles por causas que les movieron la dejaron desamparada con ciertas protestaciones y ahora vienen a poblar de nuevo la dicha casa y atento esto el dicho Andrés de Villanueva pidió al dicho seĖor Alcalde meta en posesión de las dichas casas a los muy reverendos padres fray Joan de Medina y fray Pedro de la orden de sancto Agustín y el dicho Alcalde los metió en posesión de las dichas casas estando presente el dicho Andrés de Villanueva y los tomo por la mano y se (pasea)ron por ella los dichos frayles cerraron las puertas (destruido) y hecharon fuera a los que dentro estaban y ansi hechados y los dichos frayles y el seĖor Alcalde dijeron si había alguna persona que se lo contradijese que allo estaba y que el los oiría y guardaría justicia y no hubo persona ninguna que se los contradijese ni estorbase la dicha posesión la cual los dichos frayles tomaron quieta y pacíficamente por si y en nombre de la orden Agustina y el dicho seĖor Alcalde en la dicha posesión los defendió y amparo y mandó que por ninguna manera sean despojados de ellas sin primero ser oídos y (destruido) y por derecho so las penas que caen los que quebrantan posesiones dadas por jueces competentes e de cient pesos de oro de minas para la cámara de su majestad lo cual paso siendo testigos a lo que dicho es Alonso Marin y Antonio del Rincón y Pero Mato e otras muchas personas que se hallaron presentes y el dicho seĖor Alcalde y el dicho Andrés de Villanueva paso ante mi Juan Téllez escribano de su majestad” (24).     

 

            Obtenido así, aun antes de la Cedula Real de fundación, el primero de los solares para hacer templo y convento de la orden de San Agustín en la ciudad de Guadalajara, los Agustinos compran, el 15 de abril de 1574, a Francisco Ortiz, en $50 pesos de oro común, un solar “en el lugar en donde se ha de hacer monasterio”, que era el que el Ayuntamiento de la ciudad le había mercedado a Ortiz el 24 de diciembre de 1572, mencionándose en el cuerpo del documento “este titulo es de las tapias que esta abajo de la Audiencia lindes con las tapias que esta entre la Audiencia y la casa de Trujillo”:

            “En la ciudad de Guadalajara y veinte y cuatro días del mes de diciembre de mil quinientos setenta y dos aĖos estando en Cabildo e Ayuntamiento los muy magníficos seĖores Don Cristóbal de Ayala, Alcalde Ordinario, y Hernando Martell y Antonio del Rincón, y Gaspar de la Mota, Regidores, según lo han de uso y cvostumbre para proveer las cosas tocantes al bien de la dicha ciudad, de pedimento y suplicación de Francisco Ortiz, vecino de esta ciudad se le hizo merced al susodicho de un pedazo de tierra lo que obiere medida la cuadra que tienen los seĖores Andrés de Villanueva y Hernando Martell Regidores, que es linde del tianguis calle en medio y el dicho pedazo de solar se ha de labrar desde la dicha cuadra sin dejar calle hasta la tenería de Alonso Martín con que ha de dejar paso e camino que se entren de calle entre las tenerías y los dichos solares que así se le hace la dicha merced se entiende que han de ser dos solares de largo o lo que (ilegible) en aquel pedazo la cual merced se le hizo sin perjuicio de otro tercero alguno y con que lo labre y edifique dentro del termino de las ordenanzas y so las penas......”

 

            Luego, el aĖo de 1582, la Real Audiencia de Guadalajara y el Ayuntamiento de la ciudad de Guadalajara, cedieron a la orden de San Agustín, para la fabrica de su iglesia y convento, otro solar en el tianguis de la ciudad contiguo a los que ya tenían (25):

            Nos el Presidente y Oidores de la Audiencia Real de este nuevo Reino de la Galicia y la justicia y regimiento de esta ciudad de Guadalajara hacemos merced a el prior y convento de nuestra seĖora de Gracia de la orden del seĖor San Agustín de esta ciudad, de un pedazo de tierra para en que edifique la iglesia y casa que ahora quieren hacer en esta dicha ciudad en el tianguis de ella, linde con solares del dicho convento por una parte, y por otra el dicho tianguis, y por un lado las Casas Reales y por el otro lado casas de Juan de Trujillo, calles enmedio, que es desde el pilar de entre el torrejoncillo del corredor que esta en las Casas Reales y la reja del archivo, hasta dar en las casas del dicho Juan de Trujillo, que no aya ni tomen mas por una parte que por otra, y con que entre las casas del dicho Juan de Trujillo y el edificio que se hiciere dejen veinte pies para calle y por la banda de las dichas Casas Reales y corredor han de dejas de mas de la calle que esta seĖalada ocho pies hasta el cantón del cercado que esta frontero de los solares de dicho convento. La cual dicha merced les hacemos sin perjuicio del derecho de su majestad y de otro tercero y con que dentro de un aĖo sean obligados a empezar y comenzar a edificar la dicha casa con apercibimiento que pasado el dicho aĖo y no la habiendo comenzado a edificar quede vaco y baldío para hacer merced del a cualquier otra persona. Dado en Guadalajara a diez y siete del mes de septiembre de mil quinientos y ochenta y dos aĖos. Licenciado Antonio Maldonado, Licenciado Don Francisco Tello, Pedro Hurtado, Juan de la Cueva. Por mandado de la Real Audiencia y Justicia y Regimiento, Juan González Escribano de Cabildo”.

 

            El 21 de julio de 1587 el padre fray Juan de San Sebastian, Prior del Convento de San Agustín, en su nombre, compra a Francisco de Plaza y a Juana Vázquez su mujer, en $3,500 pesos, unas casas en la calle llamada de San Agustín, calle en medio y linde de casas del Licenciado Sotomayor, calle en medio y por detrás de la plaza de la Real Audiencia de esta ciudad y tianguis de ella “es el sitio en que esta fundada y fabricada la iglesia” dice la carátula del documento.  

 

            Teniendo el espacio para su fundación los Agustinos inician la obra de su templo y convento de Guadalajara, bajo el patrocinio de San José de Gracia. Obra que en 1605 recibió 2,000 ducados procedentes de “Oficios vendidos” para poder ser acabada (26), aunque para 1658 solamente tenia concluida la iglesia y como anexo una casa común y corriente, faltando de construir el noviciado y el colegio integral. Fue fray Diego de Mendoza, durante el periodo de 1658 a 1673 quien logro acabar el edificio, habiéndose empleado en su construcción y ornato todos los ingresos obtenidos durante esa parte de la segunda mitad del siglo XVII, con un costo total de $250,000 pesos (27).

 

            El 10 de diciembre de 1674 fray José Rodríguez, como encargado de la obra de la iglesia nueva y del convento, afirmando que por lo lucido y suntuoso de ella le era necesario un cementerio amplio y decente para poner en el una cruz que demostrara y seĖalara sus limites, pidió a la Audiencia y al Ayuntamiento que le concediera mas superficie de terreno, lo que así hicieron las autoridades:

            “Por la parte que mira delante de la iglesia hacia el norte quince veites (sic) y seis varas poco mas o menos midiendo desde la orilla de la calle que corre de la plaza desta ciudad hacia el palacio viejo para que desde la esquina del de vivienda de los religiosos de dicho convento derribando un pedazo de la cerca que esta al lado del, venga a quedar el dicho cementerio en cuadro que aunque cogiera en medio la calle referida que baja hacia el dicho palacio no se hará estorbo ni embarazo para la vía y transito de ella supuesto que, en días pasados, trataba el cabildo de esta ciudad de conceder el dicho puesto, con lo demás de la plazuela en que esta, para fabricar casas de vivienda por un muy pequeĖo interés, y la dicha iglesia no necesita de toda la plazuela sino de una parte de ella tan pequeĖa como queda referido”.

 

            El Cabildo de la ciudad ordeno hacer el reconocimiento del terreno:

            “Y habiéndolo medido y hechado cordeles parece que es desde la esquina y tienda de Felipe de Ortega que esta a la boca de la calle que va hacia las monjas hay diez y seis varas dejando calle enmedio y desde el poniente al oriente como se va al rió hay sesenta varas que es lo que corresponde a lo largo del cementerio que pretenden dichos padres cercar y dejando en el un arco enfrente de la calle que viene por las ventanas de palacio a la plaza publica desta ciudad que corresponde al hueco de ella, y otro que salga hacia la parte del palacio viejo como se va al río y otro enfrente del convento de monjas de esta ciudad”.

           

La posesión del terreno se les otorgo el 18 de diciembre de 1674. La nota en el documento correspondiente dice:

“Merced de un pedazo de la plaza para cementerio que es en la forma siguiente desde la esquina de la tienda en que vive Felipe de Ortega, que esta a mano derecho como vamos del convento a la catedral se han de correr dieciséis varas hacia el norte que llegan a la casa del zapatero Pinzon junto a un albaĖal, y de allí para el oriente sesenta varas poco mas, y el otro cuadro a dar con la ventana del dormitorio otras sesenta varas esto es lo que dio el seĖor Presidente de merced porque la plazuela de la iglesia que da hasta la esquina es sitio del convento”.

 

Es, pues, a partir de 1674, que al decir de los cronistas y por los documentos el Convento de San Agustín y su iglesia estuvieron concluidos.

 

De los terrenos que los Agustinos tenían recibidos, vendieron en 1650 una fracción a Mariana de Zamora, y otra, en 1687 (28), a Francisca Maldonado de Saavedra (29), la viuda de Bartolomé López de Castro, ella en su testamento declara entre sus bienes una casa que esta en la plazuela del Convento de Santa Maria de Gracia sobre la cual estaban impuestos $150 pesos de censo, $100 pertenecientes a un legado del convento de SeĖor San Francisco y $50 al Convento del seĖor San Agustín de Guadalajara. Todo indica que estas superficies, al trazarse las calles, quedaron fuera del perímetro de la manzana que ocuparía el templo, el convento y el cementerio, eso les permitió venderlos.  

 

LAS TIENDAS Y LAS CASAS DE LOS AGUSTINOS:

 

            En febrero de 1752 los Agustinos de Guadalajara obtienen del Prior Provincial autorización para fabricar tiendas y casas contiguas al colegio, en el lienzo de tierra que caía a la plazuela, con el argumento de serles de utilidad:

            “El maestro fray José de Ochoa del Orden de los ErmitaĖos de Nuestro Padre San Agustín, Calificador del Santo Oficio, Prior Provincial (indigno) de la Santa Provincia de San Nicolás de Tolentino de Michoacan, Nuevos Reinos de la Galicia y Vizcaya, etc., por la presente concedo licencia a nuestro padre fray Manuel Posada, Rector de nuestro colegio de Guadalajara para que procediendo a las consultas que disponen nuestras sagradas constituciones de ocho mil cuatrocientos sesenta y siete pesos que el colegio tiene hoy suspensos de redituar que se han redimido es a saber cinco mil cuatrocientos setenta y siete por Miranda, dos mil por Flores y mil por Clemente el RojaleĖo, puede gastar lo que fuere necesario para fabricar unas tiendas contiguas a el colegio en el lienzo que cae a la plazuela, respecto de la utilidad que en ello se reconoce y sobre ellas las viviendas que parecieren útiles y convenientes, todo por cuenta y razón y por mano de el religioso o persona que sea de la satisfacción de dicho nuestro padre maestro rector que para todo lo concerniente a este efecto le concedo amplia facultad la que por derecho y según nuestras sacratísimas leyes puedo y debo. Dada en México a los dos días del mes de febrero de mil setecientos cincuenta y dos aĖo.-Va sellada con el sello menor de nuestro oficio y refrendada de el padre Definidor Jubilado Secretario de Provincia.-fray José de Ochoa Prior Provincial.-Por mandado de nuestro Padre Maestro Prior Provincial.-fray Tomas de Silva, Secretario de Provincia”.

 

            En esa fracción de terreno, adosado al cuerpo del convento y con frente a la plazuela y a las calles laterales por el oriente y el sur, los Agustinos realizaron la construcción no solo de tiendas sino también de casas habitación, aquellas en la planta baja y estas por lo general en la planta alta, todas para rentarse y de esa manera obtener fondos en beneficio del Convento.

 

            Por las descripciones que se tienen de estas construcciones pareciera que se fueron haciendo en diferentes tiempos y etapas, tal vez según que el Convento fue contando y disponiendo de los fondos necesarios para hacerlo.

 

LA RECONSTRUCCION DE SAN AGUSTIN:

 

            A decir de fray Nicolás de Navarrete los terremotos de 1819 derribaron el templo y el convento de San Agustín, y su reconstrucción tardo treinta y cinco aĖos (30), aunque no menciona el estado de las construcciones contiguas con tiendas y habitaciones, las que tampoco se mencionan en las diferentes descripciones que se tienen tanto del templo como del convento, una de ellas es la que hizo fray Ignacio MuĖoz el 12 de octubre de 1830:

            “Fabrica del colegio de San José de Gracia de San Agustín:

            Tres dormitorios, con santos del orden muy antiguos.

            Cuatro corredores de alto y bajo y estos adornados con lienzos grandes de la vida del santo padre.

            Una escalera embovedada muy buena con tres medios puntos de lienzo debajo de la bóveda con pintura del santo padre.

            Tiene al lado sur tres celdas de una sola pieza amplea con un corredor a la calle.

            Al lado oriente tiene el noviciado con cinco celdas, su capilla, su portería y su campana.

            Tiene al mismo lado la celda rectoral antigua que tiene una sala, dos recamaras, una despensa y un corredor.

            Al lado del norte tiene cuatro celdas pequeĖas, la librería y la celda rectoral.

            Portería: que esta reedificada con dos tabiques que forman una recamara para la celda rectoral antigua; y una pieza muy cómoda para la escuela con buenas puertas y llaves. Tiene adentro una imagen de nuestra seĖora de Guadalupe, mesa y asientos para cien niĖos y una alacena para guardar sus libros. Sigue a ella la portería con buena reja, mejor puerta y llaves seguras. Esta adornada con tres cuadros grandes dos de nuestro padre San Agustín y uno de nuestra madre Santa Mónica. Sigue la ante portería adornada con tres cuadros grandes de nuestro padre San Agustín, de los Santos Reyes y de San Juan Nepomuceno. Junto a esta, está un cuarto para el portero, recién compuesto su piso, con buena puerta y llave.

            Claustros de abajo: adornados con diez y siete cuadros que contienen la vida de nuestro padre San Agustín. En su centro adornado con matas de flores de castilla que son veinticuatro y con naranjos antiguos y modernos.

            Celda rectoral antigua en el claustro: queda esta con tres piezas con puerta y llaves y en la sala doce óvalos con los doce apóstoles pintados.

            Sala de recibir: dentro Nuestra SeĖora del Cinto decentemente vestida de Agustina.

            Clase antigua o bodega actual.

            Refectorio: es el antiguo reedificado y con ambon nuevo, tres mesas con seis manteles. Dos alacenas con trastes para el servicio de la comunidad: tres ventanas y su puerta principal todas con aldabas y llaves.

            Dentro hay tres cuadros grandes.

            Ante refectorio: queda el antiguo aseado y con un cuadro de nuestro padre San Agustín.

            Cocina: es la nuevamente formada con dos llaves y el boquete para dar la comida.

            Corral, segundo patio con cochera, caballerizas.

            Puerta del campo.

            Escalera para subir al colegio: es la antigua con tres andanas, en su entrada esta un cancel nuevo de madera fuerte con llave y picaporte. Esta adornada con tres cuadros grandes y cinco chicos que la cubren todo.

            Dormitorios: son tres: uno grande con ocho óvalos de los santos de la orden. Un cuadro grande de Animas, un pequeĖo de nuestra seĖora de Guadalupe y la Benedicta en un nicho donde esta colocado el seĖor San José como patrón del colegio con su lámpara y arde toda la noche.

            El dormitorio que llaman chico, esta adornado con seis cuadros grandes; y el dormitorio que va para el coro tiene cuatro óvalos de santos de la orden y dos cuadros pequeĖos. Hay otro pedazo de dormitorio que va para los comunes y esta un cuadro de seĖor San Miguel en el.

            Claustros de arriba: son los cuatro antiguos y en buen uso.

            Celdas: son diez y todas ocupadas con los padres y hermanos coristas, con buenas puertas y llaves, sus ventanas con vidrieras, con puertas todas y aldabas. La celda rectoral con todos los trastes y utensilios necesarios para el servicio del prelado, propios del colegio. La celda del p(adre) Vicerrector fr(ay) Rafael MuĖoz donde actualmente habita con su hermano el actual padre Rector fray Ignacio MuĖoz. Tiene cuatro piezas y un corredor. La celda que habita el padre Dávalos con dos piezas y una ventana con su corredor. La celda que ocupa el presbítero Bosque es una gran pieza con su corredor con dos puertas. La celda en que vive el padre Lector Sánchez es una gran pieza que interiormente arreglo nuestro padre Maestro Absoluto fray Patricio de Santaengracia. Hay en esta celda un cuadro de nuestro padre: tiene su corredor con chocolatera. La celda del padre Predicador Herrera con dos piezas con cuatro puertas y una ventana. La celda del padre Vaca con puerta y ventana. La celda que habita el padre Pérez y esta actualmente cerrada, con puerta y ventana. La celda que habitaban los hermanos Marín y Ochoa, con puerta y ventana. La celda que habita el campanero en donde están los cueros para tocar las campanas sin subir a la torre.

            Librería: es una gran pieza rodeada de estantes con los libros que constan en el inventario que se acaba de formar.

            Coro. Queda con su sillería que lo vadea, un facistol, un atril, dos tablas para ordenar el oficio divino:

            Dos tribunas, en una de ellas el órgano. Ocho cuadros con marcos y santos de la orden, cinco y tres de seĖora Santa Ana, seĖor San Joaquín y seĖor San Miguel. Hay un Santo Cristo en la reja. Tiene dos puertas, una para la torre.

            Cuarto de la torre. Están los fuelles y la escalera para subir a tocar las campanas.

            Torre. Tiene dos campanas grandes, dos esquilas chicas y un esquilón, y en la azotea o bóveda de la iglesia hay otra campaĖa pequeĖa para tocar a misa.

            Noviciado. Es el antiguo, se compone de tres celdas, dos corredores y una capilla, esta habilitada de todo lo necesario para el servicio y cuidado de cinco novicios que hay actualmente, y el padre Maestro Predicador fray Alipio Ochoa que vive en el. Hay cinco cuadros de buenas imágenes, tres en la capilla y dos en las celdas. Hay una cátedra, tres bancas y dos mesas que forman la clase, en todo el noviciado. Hay cinco puertas y dos ventanas: tiene chocolatera y su campana en la puerta para llamar cuando se busca a alguno.

            Despensa. Es una pieza en el pasillo de los comunes.

            Comunes. Son los antiguos. Hay una escalera para subir a las azoteas. Faroles. Son siete los que arden tres horas todas las noches, repartidos desde la portería por todo el colegio y la lámpara que da luz en toda la noche.

            Este es el inventario legalmente formado de todo el colegio, el que queda reedificado todo y en buen uso y sin que amenace ruina por ninguna parte y para su constancia lo firmo en doce días del mes de octubre de mil ochocientos treinta en Guadalajara.- fray Ignacio MuĖoz” (31).       

 

LOS ARRENDAMIENTOS DE LAS TIENDAS Y CASAS DE LOS AGUSTINOS DE GUADALAJARA:

 

            Los autores no hacen mención si con la reconstrucción del templo y convento, también se reconstruyo el inmueble en que se tenían las tiendas y casas que para arrendamiento tenían los Agustinos en la manzana de su convento.

 

Lo único cierto es que continuamente deben haber estado arrendadas las tiendas y casas.

 

            En octubre de 1827 el valor líquido de las veintinueve casitas que en Guadalajara poseía el Convento de San Agustín, en su mayoría maltratadas, entre las que se contaban las anexas al colegio y convento, se consideraban con valor de $36,000 pesos y producían $1,800 pesos anuales. Esas fincas, en octubre de 1839, en número de veintiséis, producían mensualmente $342 pesos (32).

 

Ricardo Lancaster Jones en el trabajo titulado “Bienes del Convento Agustino de Guadalajara” (33), cita la memoria formada el aĖo de 1846 por el padre fray Julián del Corral Rector del colegio de San José de Gracia de Guadalajara para presentarla en el capitulo Provincial, en ella se tiene la relación de las fincas urbanas y rusticas propiedad de los Agustinos, y entre ellas una manifestación que debe referirse a las fincas ubicadas en la manzana del convento:

“Fuera de estas hay veintitrés que deben producir de doscientos sesenta a doscientos setenta pesos mensuales siendo cumplidos los inquilinos, y no habiendo vacías en algún mes”. 

 

            Por las descripciones de esas casas y tiendas según aparecen en las enajenaciones hechas por efectos de las leyes de desamortización y de nacionalización de bienes eclesiásticos, tanto por los Agustinos como por el Gobierno, nos hacen ver que no se trataba de una construcción regular sino de varias construcciones, que por lo general tenían dos plantas, y que las casas estaban casi todas en la segunda planta, causándose servidumbres de unas para con otras no solo en lo tocante a la construcción sino también a su sistema de agua.

 

LA DESAMORTIZACIÓN:

 

            La ley de Desamortización de 25 de junio de 1856, determino que todas las fincas rusticas y urbanas que tuvieran o administraran como propietarios las corporaciones civiles o eclesiásticas de la republica se adjudicarían en propiedad a quienes las tuvieran arrendadas por el valor correspondiente a la renta pagada calculada como rédito al seis por ciento anual, quedando el precio a censo redimible con el mismo interés. Otorgando un plazo de tres meses, contados a partir de la publicación de la ley, para formalizar la operación, y obligada la corporación a otorgar la escritura de remate o venta y si rehusaba la otorgaba en su rebeldía la primera autoridad del lugar o el juez de primera instancia.

 

            “Ley de 25 de junio de 1856 sobre desamortización de bienes eclesiásticos (Ley Lerdo):

Art.1° Todas las fincas rusticas y urbanas que hoy tienen y administran como propietarios las corporaciones civiles o eclesiásticas de la republica, se adjudicaran en propiedad a los que las tienen arrendadas por el valor correspondiente a la renta que en la actualidad pagan calculada como rédito al seis por ciento anual.

Art. 7° En todas las adjudicaciones de que trata esta ley, quedara el precio de ellas impuesto al seis por ciento anual, y á censo redimible sobre las mismas fincas, pudiendo cuando quieran los nuevos dueĖos redimir el todo, ó una parte que no sea menor de mil pesos, respecto de fincas cuyo valor esceda de dos mil, y de doscientos cincuenta en las que bajen de dicho precio.

Art. 9° Las adjudicaciones y remates deberán hacerse dentro del término de tres meses, contados desde la publicación de esta ley en cada cabecera de Partido.

Art. 10 Transcurridos los tres meses sin que se haya formalizado la adjudicación el inquilino o arrendatario, perderá su derecho a ella, subrogándose en su lugar con igual derecho el subarrendatario, o cualquiera otra persona que en su defecto presente la denuncia ante la primera autoridad política del Partido, con tal que se formalice a su favor la adjudicación dentro de los quince días siguientes a la fecha de la denuncia. En caso contrario, o faltando esta, la espresada autoridad hará que se adjudique la finca en almoneda al mejor postor.

Art. 11 No promoviendo alguna corporación ante la misma autoridad dentro del termino de los tres meses el remate de las fincas no arrendadas, si hubiera denunciante de ellas, se aplicara la octava parte del precio que para el efecto deberá exhibir de contado aquel en quien finque el remate, quedando a reconocer el resto ą favor de la corporación.

Art. 29.-Las escrituras de adjudicaciones o remate se otorgaran a los compradores por los representantes de las corporaciones que enagenen; mas si éstos se rehusaren, después de hacerles una notificación judicial para que concurran al otorgamiento, se verificará éste en nombre de la corporación por la primera autoridad política ó el juez de primera instancia del Partido, con vista de la cantidad de renta designada en los contratos de arrendamiento, ó en los últimos recibos que presenten los arrendatarios ”(34)

 

            El 30 de julio del mismo aĖo se publico un Reglamento de la ley, en el que se establecían los lineamientos a seguir para la enajenación o remate de bienes desamortizados (35).

 

            “Reglamento de la ley de 25 de Junio de 1856:

Art.1° Las fincas rusticas o urbanas de corporación dadas en arrendamiento, a censo enfitéutico, o como tierras de repartimiento, en las que no haya sido estipulado el pago de toda la renta en numerario, sino que toda o parte de ella se satisficiera con la prestación de alguna cosa o algún servicio personal, que no este ya estimado con anterioridad, se adjudicaran valorizando previamente la prestación, a fin de fijar el capital y determinar para lo sucesivo la obligación alternativa en el nuevo dueĖo de hacer la prestación o pagar su valor. En los casos de remate de las mismas fincas, se harán las posturas con calidad de pagar en numerario los réditos, que las corporaciones cuidaran de aplicar a sus objetos.

Art. 11. Dentro de los tres meses que seĖala el articulo undecimo de la ley para promover el remate, podrán en lugar de éste celebrar ventas convencionales de las fincas no arrendadas las comunidades religiosas de ambos sexos, cofradías y archicofradías, congregaciones, hermandades, parroquias, comunidades y parcialidades de indígenas, hospitales, hospicios, ayuntamientos, colegios, y en general todas las coporaciones ė instituciones civiles y eclesiásticas, con tal que unas y otras obtengan para cada caso previa aprobación del gobierno supremo, la que, cuando no se haya ocurrido antes a él, podrán otorgar en su nombre los gobernadores y gefes políticos de los Estados y Territorios.

Art. 14. Las corporaciones no podrán usar de sus derechos para cobrar créditos y percibir redenciones de las fincas adjudicadas ė rematadas, mientras no entreguen los títulos de ellas y las certificaciones de los oficios de hipotecas en que consten su libertad ė gravámenes. En defecto de esta constancia; para que los acreedores hipotecarios conserven el derecho de que sus réditos y capitales no se comprendan entre los réditos y redenciones de la corporación, deberán ocurrir dentro de los tres meses seĖalados en la ley y los primeros veinte días siguientes, ą hacer saber judicialmente sus créditos ą los nuevos dueĖos, ė presentar una manifestación ante la primera autoridad política del Partido, respecto de las fincas no enagenadas, para que se hagan presentes los gravámenes en el remate.

Art. 15. No entregando las corporaciones los títulos y certificaciones de hipotecas, previa notificación judicial, y no haciendo los acreedores hipotecarios en el término seĖalado las manifestaciones prevenidas en el articulo anterior, quedaran los nuevos dueĖos libres de toda responsabilidad futura en cuanto á los pagos de los réditos y redenciones que hagan en las oficinas correspondientes del gobierno general, las que los recibirán en depósito por cuenta respectivamente de los acreedores hipotecarios y de las corporaciones.”

 

Y la Circular Número 18 de 9 de octubre 9 de 1856, estableció:

“Que las ventas convencionales de fincas que no se arreglen a la ley de desamortización sean nulas”.(36)

 

LA PROHIBICION DE HERRERA Y CAIRO:

 

            La ley de desamortización parece haber ocasionado que de inmediato los propietarios de bienes eclesiásticos procedieran a su venta, de manera que Ignacio Herrera y Cairo, encargado provisionalmente de la Comandancia General del Estado de Jalisco emitiera un mandamiento prohibiéndolas:

            “IGNACIO HERRERA Y CAIRO, ENCARGADO provisionalmente de la Comandancia General del Estado, a todos sus habitantes sabed: que:

            Sabiendo esta Comandancia de una manera positiva, que por el Excmo. Sr. Presidente de la República se ha publicado un decreto de desamortización de bienes de corporaciones civiles y eclesiásticas, la cual debe verificarse bajo de las condiciones que en él se marcan. Constándole igualmente igualmente que para eludir la ley, se están haciendo algunas enajenaciones de bienes eclesiásticos sin las condiciones y requisitos que en ella se previenen; y siendo, por último, un deber de esta Comandancia hacer cuanto este de su parte para que las supremas disposiciones sean en todo obedecidas, decreta:

            1° Se prohíbe toda enagenación de bienes eclesiásticos, bajo cualquiera carácter con que se haga.

            2° Todas las enagenaciones que desde esta fecha se verifiquen con infracción del anterior artículo, son nulas y de ningún valor.

            Por tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento. Palacio del Gobierno de Jalisco. Guadalajara, Julio 26 de 1856.-IGNACIO HERRERA Y CAIRO.-REFUGIO I. GONZALEZ, secretario de la Comandancia”.              

 

LAS VENTAS HECHAS POR LOS AGUSTINOS:

 

 Ante lo que la ley de desamortización determinaba, los Agustinos procedieron a realizar enajenaciones de las fincas de las que eran propietarios.

 

            El 7 de octubre de 1856, ante el escribano de Guadalajara Juan N. Esparza, fray Manuel Rodríguez, Rector del Convento de San Agustín, dijo que a solicitud de Maria y Jesús Azcarraga les vendía la finca contigua a dicho Convento, por ser la que por muchos aĖos habían ocupado. El Agustino manifestó que por la solicitud de las seĖoras Azcarraga había acudido a consulta con el Padre Provincial quien había enviado la patente que se insertaba en la escritura:

            “El Maestro fray Vicente Contreras cura propio de la parroquia de Yurirhapunduaro Vicario Provincial (indigno) de esta Provincia de San Nicolás Tolentino de Michoacán=Por cuanto Nuestro Venerable Definitorio privado que se celebro en este nuestro Convento el día doce del mes corriente, tubo ha bien resolver que para asegurar de la manera posible los intereses de la Provincia en las presentes circunstancias, se proceda a la enajenación de sus bienes raíces pertenecientes tanto a la Provincia como a los Conventos con arreglo a los Canones y a lo mandado por nuestras Santas Constituciones, concedo mi licencia a Nuestro Muy Reverendo Padre Definidor Rector de Nuestro Colegio de Guadalajara fray Manuel Rodríguez, para que bajo las condiciones que de acuerdo con su venerable consulta y que se dan todas en beneficio y utilidad del Colegio, proceda a la enajenación de las fincas rusticas y urbanas que le corresponden, y teniendo presente que son nulos todos los actos de enajenación o traslación de dominio directo o útil de los bienes de la Iglesia, sin que intervenga la autorización del Sumo Pontífice, no concede esta licencia sino bajo el concepto de que todos los contratos que se celebren sean a reserva de que si la Santa Sede no conviene en aprobar ni tuviere por legitimas las causas que determinaron al venerable Definitorio para permitir la enajenación de estos bienes raíces y los cuales se celebran a su Superior conocimiento a la posible brevedad, los compradores quedaran obligados a devolver las fincas que adquieran dándose por nulas y de ningún valor las ventas condicionales que se hicieren. Autorizo también a referido Muy Reverendo Padre Rector para que reciba al contado el precio de las fincas que enagene o parte del, pero con la condición de que avisara al Vicario Provincial cual sea la cantidad que reciba para determinar lo conveniente, y en caso de que no haya exhibiciones deberá agregar alguna hipoteca, o seguridad competente que garantice el capital y pago de réditos. Es dado en este Nuestro Convento de San Pablo de Yurirhapundaro a trece de septiembre de mil ochocientos cincuenta y seis. Va sellada con el sello menor de Nuestro oficio y refrendado por el Padre Pro Secretario de Provincia fray Vicente Contreras Vicario Provincial= fray Vicente López=Pro Secretario de Provincia.”

            También se hizo constar que en el libro de gobierno y consulta del Convento había dos actas en las que se contenía como, por dos ocasiones conforme a las constituciones de la orden, se había puesto el asunto a votación entre los frailes del Convento de San Agustín: fray Manuel Rodríguez, fray Agustín Fernández, fray Vicente Franco, fray Juan Hernández, fray Antonio ZermeĖo, y fray Antonio Mota, sin embargo de haber suspendido la venta de las fincas por una circular del seĖor obispo, y que entonces se había presentando la solicitud de las seĖoritas Azcarraga sobre la venta de la casa que ocupaban quienes exponían como principal motivo el que saliendo de dicha casa “hirian a perecer sin remedio pues esta era en gran parte la que les facilitaba la subsistencia”, y que por cinco votos a favor y uno en contra se habían aprobado por los frailes los términos de la venta:

            “1Ľ.Que dicho contrato se celebre sin dependencia alguna de la ley de 25 de junio y su reglamentaria, y a condición de que sea aprobada por la Silla Apostólica.

            2Ľ. Que el precio de la finca sea el de cuatro mil pesos, dando en el acto mil, quedando a reconocer los otros tres mil al 3 y ½ por ciento.

            3Ľ. Que harán una hipoteca o fianza del dinero reconocido según y como lo dispone la Patente de Nuestro Padre Vicario Provincial.

            4Ľ. Que el derecho del convento en caso de retroventa será por el término de veinte aĖos.

            5Ľ. Que de la cantidad que quedare reconociendo harán redención de ella en todo o parte cuando el colegio lo necesite teniendo aviso con anterioridad de tiempo y que sin las autorización del expresado Colegio, no pasara por cantidad alguna que se suministre bajo ningún motivo de hacer que contribuciones o prestamos que se impusieren por razón del capital que reconozca, el Colegio no tendrá que indegmnizarlo.

            6Ľ. Que recibirán las expresadas seĖoras la casa en el estado en que esta y con las servidumbres que tenga.”

            La casa se componía de seis piezas con patio y corral cortos, con derecho de agua que por mitad estaba partida con la casa contigua, estaba ubicada en el cuartel numero uno, manzana quinta, calles del Parián y Palacio, lindaba: al oriente, calle enmedio con Agustín Escudero, al sur calle en medio con Francisco Cortés, norte y poniente con fincas del mismo convento. Se pacto como precio de la venta la cantidad de $4,000 pesos, de los que el convento recibió $1,000 pesos y quedaron los $3,000 pesos restantes reconocidos por las compradoras sobre la misma finca, pagando el rédito anual de 3 ½% por el termino de veinte aĖos. La casa tenia la servidumbre de un conducto de agua que pasaba a la casa inmediata. Quedo establecido que si la venta no fuere aprobada dentro de los veinte aĖos siguientes las compradoras la  devolverían al convento en retroventa, recibiendo el dinero que hubieran dado por ella liquidada la cuenta (37).

 

            El 27 de octubre del mismo aĖo, ante el escribano de Guadalajara Ramón Barbosa, el padre Rector fray Manuel Rodríguez vendió a Leandro Rubio, la finca ubicada en la misma manzana del convento, que lindaba por el oriente, poniente y sur con propiedad de San Agustín, y al norte, calle en medio con la plaza de su nombre en que se estaba levantando teatro, reportando el techo de la casa la servidumbre de una sotehuela que estaba encima. Se pacto como precio la cantidad de $1,680 pesos, sin plazo fijo para su pago aunque el convento podría pedir cantidades en adelanto si las necesitare siempre que no excedieran de un 20% del precio pactado, y las pidiera con seis meses de anticipación, debiendo transcurrir un aĖo entre una y otra cantidad así pedida. La cantidad adeudada causaría un rédito de 5% anual pagadero en  trimestres vencidos; el comprador no pediría rebaja ni del capital ni de los réditos por deterioro o quebranto que sufriera la finca aun que esto proviniera de caso fortuito; la finca quedaba en garantía del pago así como los bienes del comprador si se deteriorara la finca o los bienes del comprador “fueren a menos” en cuyo caso el Convento podría exigir otra garantía. En el caso de que el comprador no otorgara la nueva garantía o debiera un semestre de rentas la finca seria vendida en remate voluntario sin mas tramite que el previo requerimiento de pago por ante la autoridad judicial y corrido un plazo de tres días para el pago del adeudo. También se acordó que en caso de haber algún gravamen sobre la finca San Agustín habría de cubrirlo. El 29 del mismo mes y aĖo se otorgo un convenio modificatorio de la cláusula Quinta del contrato de compraventa estableciéndose que no habría termino fijo para el pago del precio y que el convento podría pedir cantidades de adelanto si las necesitare  siempre que no excediera de un 20% y las pidiera con seis meses de anticipación; que la primera exhibición, previo el aviso indicado, tendría lugar en un plazo de nueve aĖos desde la fecha de la modificación, y que hecho el primer pago no podría pedirse mas dinero sino hasta transcurrido un aĖo y así sucesivamente de aĖo en aĖo; se advirtió que la casa del seĖor Rubio tenia un caĖo que entraba al convento comunicándose por una canal de hojadelata e iba por el corral del convento a la espalda de la casa de Benita Castro de Berber (38).

 

            El 28 de octubre de 1856, ante el escribano de Guadalajara, Ramón Barbosa, el padre Rector de los Agustinos fray Manuel Rodríguez vendió a Juan Zepeda, representado por su hijo Alejo Maria Zepeda, una finca en la misma manzana en que estaba el convento, marcada con el numero treinta y cuatro con frente principal al norte. Contaba con dos piezas de altos, una de ellas con balcón a la calle y además un pasillo; y en los bajos tienda con dos puertas, trastienda, patio, comunes, un cuartito chico, escalera para subir a una sotehuela de nueve tres cuartas varas de largo y cinco tres cuartas de ancho; lindaba por el oriente con casas ocupadas por Rita Orozco pertenecientes a San Agustín, por el poniente con propiedad de Leandro Rubio, por el sur con de Benita Castro, y José Maria Santa Cruz, y por el norte, calle de por medio, con la plaza de San Agustín en que se estaba edificando el Teatro de Alarcón. El precio pactado fue de $3,840 pesos, que quedo reconocido por el comprador a rédito de 5% anual pagadero por trimestres adelantados al legitimo representante del Convento, sin que se conviniera para la redención del capital un plazo o termino, aunque el Convento podría pedir cantidades de adelanto si las necesitare siempre que no excediera de un 20% y las pidiera con seis meses de anticipación, debiendo transcurrir un aĖo entre una y otra cantidad así pedida. La finca quedaba hipotecada a favor del Convento. Compareció como fiador por el pago de los réditos Francisco Maria Ortiz. Se pacto que se respetarían las servidumbres que tenia la finca. En forma expresa se estableció que el Convento de San Agustín no quedaba obligado a la evicción (39).

 

            El mismo 28 de octubre de 1856, ante el escribano de Guadalajara, Ramón Barbosa, el padre Rector de los Agustinos fray Manuel Rodríguez vendió a Ramona Gutiérrez de MuĖoz y a Ramón MuĖoz, una casa marcada con el numero treinta y uno en el cuartel numero dos, manzana numero, finca que lindaba por el oriente con casa de las seĖoras Azcarragas, al poniente con corral y zaguán cochera del convento de San Agustín, al sur, calle de por medio con la calle cerrada del Tesmo, y con casas de los menores hijos del finado licenciado Francisco Cortes, y al norte con una casa de Magdalena González de Gutiérrez; la finca tenia una pieza a la calle con dos puertas que servían de zaguán, sala y recamara con dos ventanas a la calle, una pieza interior, patio con pozo, cocina, corralito, y comunes; y no mas servidumbre que un caĖo que venia de la casa de las seĖoras Ascarragas, atravesaba el patio y entraba a la casa de Magdalena González. El precio se pacto en $2,000 pesos, reconocido a rédito de 5% anual pagadero por trimestres adelantados al legítimo representante del Convento. Para la redención del capital no se convenía un termino, pero el Convento podría pedir cantidades de adelanto si las necesitare  siempre que no excediera de un 20% y lo pidiera con seis meses de anticipación, debiendo transcurrir un aĖo entre una y otra cantidad así pedida. La finca quedaba hipotecada a favor del Convento. Comparecieron como fiadores Francisco e Ignacio MuĖoz y Martínez por los réditos. Se convino que se respetarían las servidumbres que tenia la finca. San Agustín no se obligaba al saneamiento (40).

 

            El padre Rector de San Agustín, fray Manuel Rodríguez, ante el escribano de Guadalajara Ramón Barbosa, el 29 de octubre de 1856, vendió a Rita Orozco de Herrera, viuda, la casa marcada con el numero treinta y seis ubicada en la misma manzana del convento; lindando por el oriente con casa de Ignacio Morfín, por el poniente con de Juan Zepeda, por el sur con la cochera del convento, y por el norte, calle en medio, con la Plaza de San Agustín en que se estaba levantando un teatro. Tenia la finca una sotehuela que llegaba hasta quedar sobre un cuarto de la casa de Benita Castro de Berber. El precio se pacto en $6,000 pesos, a rédito de 5% anual pagaderos por trimestres adelantados al legítimo representante del Convento. Para la redención del capital no se convino un termino, pero el convento podría pedir cantidades de adelanto si las necesitare  siempre que no excedieran de un 15% y las pidiera con seis meses de anticipación, debiendo transcurrir un aĖo entre una y otra cantidad así pedida. Quedo hipotecada la finca. Se respetarían las servidumbres que tenia. San Agustín no se obligaba al saneamiento. Antes de cerrar la escritura aĖadieron los interesados que por el oriente en los bajos, estaba contigua, a la casa que se vendía, la tienda de Pablo Navarrete (41).

El 29 de 1857, ante el escribano de Guadalajara Luis G. Arriola, Rita Orozco de Herrera vendió la finca a Librado Garza (42), describiéndose entonces como marcada con el numero 36 de la manzana cuarta del primer cuartel de la ciudad, compuesta de bajos y altos, y formando el ángulo oriente norte de la manzana en que estaba construida misma en que estaba el Convento de San Agustín, lindando al oriente, calle en medio, con propiedad de Ignacio Morfin, al poniente con Juan Zepeda, al sur con la cochera del Convento y propiedades de Benita Castro, y al norte, mediando calle con la plaza de San Agustín en que actualmente se esta levantando un teatro. En los bajos divide esta propiedad las paredes de los inmediatos edificios, y en los altos es la propiedad hasta una sotehuela que se halla sobre un cuarto de la casa de Benita Castro de Berber cuyo uso ha estado desde tiempo inmemorable la seĖora Orozco; no entendiéndose en la venta la tienda ocupada por el Licenciado Pablo Navarrete que estaba en la esquina. El precio se pacto en $6,300 pesos, de los que pago $600 pesos a la vendedora y continuo reconociendo $6,000 a favor del Convento de San Agustín, con rédito de 5% anual, quedando Garza sujeto a las condiciones en que la seĖora Orozco había comprado la finca a los Agustinos. Garza defendió ante el Supremo Gobierno, la validez de la venta hecha por los Agustinos; todo indica que gano el pleito porque Jesús Camarena compro la finca en el remate de la sucesión de Librado Garza y entonces redimió el crédito a cargo de ella pagándolo a la Jefatura de Hacienda de la Federación el 23 de julio de 1861 según consta en la nota marginal de la escritura por la que Rita Orozco compro la finca a los Agustinos (43) y también en la nota marginal de la escritura por la que Garza compro a la seĖora Orozco. 

 

            El 29 de octubre de 1856, ante el escribano de Guadalajara Ramón Barbosa, el Vice Rector de San Agustín fray Vicente Franco, por ausencia del Rector, vendió a Vicente Gutiérrez, comerciante, una casa reconocida con el numero doce en la misma manzana en que estaba el convento, con su frente al oriente, con zaguán, sala y recamara al exterior, y al interior comedor, cocina, dispensa, tres patios, corral y pajar. Lindaba al oriente, calle en medio con propiedad de Agustín Escudero, por el poniente con la puerta del Campo del Convento por el sur con casas de las seĖoras Azcarragas y de Ramón MuĖoz y por el norte con de Benita Castro de Berber. El precio se pacto en $4,000 pesos, y en las mismas condiciones de las anteriores enajenaciones que había hecho el Convento. Se explico que la casa tenia las servidumbres un caĖo de agua llovediza que venia de la casa de las Azcarragas; otro caĖo de agua llovediza que procedía de la casa de Ramón MuĖoz, pasaba por uno de los patios de la casa que se vendía e iba a la de Benita Castro; y que el pajar tenia una claraboya que daba al convento y otra para la casa de Benita Castro (44).

 

            El mismo Vicente Gutiérrez compro al Convento de San Agustín representado por el Vicerrector fray Vicente Franco, el 29 de octubre de 1856 ante el escribano de Guadalajara Ramón Barbosa: las tiendas marcadas con los números veinticuatro y veintiséis y una casa marcada con el numero veintiocho, con zaguán, pasillo, corredor, asistencia, sala, dos recamaras, comedor, cocina, sotehuela, y común, con las servidumbre de la sotehuela del convento en las azoteas del alto; la tienda veinticuatro, dos piezas y la veintiséis con tienda, trastienda y escritorio con trastienda, dos patios y una bodega, teniendo esta parte de la cocina de Leandro Rubio y el desagüe de la cocina que caía al corral del Convento tras una de las piezas de Benita Castro, uno de los caĖos empezaba en las dos tiendas y casa y seguía por toda la área de casas hasta salir por la de Rita Orozco. Las tiendas números veinticuatro y veintiséis y la mitad de la casa estaban bajo la celda rectoral. Lindaban las tiendas y casas de altos, por el oriente con paredes de la casa que ocupaba José Maria Santa Cruz en los bajos y Leandro Rubio en los altos, por el poniente en los bajos el seĖor Prieto y en los altos con la celda rectoral, por el sur con corral del convento, y por el norte, calle en medio, con los puestos de San Agustín. El precio se pacto en $12,000 pesos, en los mismos términos establecidos en las anteriores enajenaciones. Se menciono que el refectorio estaba comunicado con la casa del seĖor Gutiérrez por una puerta que daba al último patio, que no entraba en la venta pero que lo tendría el seĖor Vicente Gutiérrez en arrendamiento por $5 pesos mensuales mientras no llegara el caso de que el convento lo necesitara para su uso. Se pacto que la reparación de los techos de la casa y tienda se haría por mitad entre las partes, los techos eran aquellos en que tenia servidumbre la casa del seĖor Gutiérrez es decir los en que descansaban los techos rectorales y la sotehuela (45).

 

            Y el 29 de octubre de 1856, ante el mismo escribano de Guadalajara Ramón Barbosa, el Vice Rector de San Agustín fray Vicente Franco vendió a Simón Araujo, como representante de Pablo Navarrete, una tienda situada en la esquina oriente norte de la manzana del mismo convento marcada con el numero treinta y ocho, lindaba por el oriente con la casa de Ignacio Morfin, por el  poniente con la tienda de Rita Orozco, por el sur con tienda de la misma seĖora, y por el norte con tienda que fue de Mariano Franco. El precio pactado fue de $4,000 pesos en los mismos términos y condiciones de las anteriores enajenaciones que había hecho en Convento. Se menciono que el techo de la tienda que se vendía reportaba la servidumbre de lo que tenía encima (46).

 

            Los contratos así otorgados carecen de plazo para pagar el precio pactado, quedando facultado el Convento para requerir el pago en los términos establecidos en cada caso, lo que hace que la venta parezca hecha a censo con interés y garantía hipotecaria, esto es que el Convento conservaba un capital impuesto sobre la propiedad que era lo que combatía la ley de desamortización, aĖadiéndose que en ninguno de los casos se hace constar que el comprador hubiera exhibido o entregado parte del precio para de esa manera darle un viso de certeza a la enajenación.

 

FORMAL PROTESTA A LAS LEYES DE REFORMA:

 

            No obstante las ventas de los inmuebles, en forma expresa y ante escribano público el Convento de Agustinos de Guadalajara, por voz de su Rector, protesto por la forma y términos en que se les obligaba a vender esos bienes de su propiedad:

 

“Protesta:En la ciudad de Guadalajara, a veintiocho de octubre de mil ochocientos cincuenta y seis: ante el escribano y testigos, el Muy Reverendo Padre Rector de San Agustín fray Manuel Rodríguez, con acuerdo de la comunidad, en prueba de lo cual firman este instrumento todos los Reverendos Padres que la componen y que yo el escribano doy fe conocer, así como al primero y a su abogado patrono Licenciado Don Manuel de la Hoz, que estuvo presente, dijo:

Que el convento de San Agustín tiene garantizados por las leyes los derechos que las mismas conceden a toda corporación o persona.

Que, en consecuencia de eso, puede disponer según su estatuto y demás disposiciones del derecho canónico, de sus intereses, llámense raíces, muebles o de otro modo.

Que esa facultad, en cuanto a lo raíz, es mas general y amplia cuando el articulo 1° de la ley reglamentaria de 30 de julio ultimo respeta el derecho de vender que tienen las corporaciones eclesiásticas; aunque limita ese derecho a un termino de tres meses, que comenzó a correr en este capital el treinta y uno de julio de este aĖo.

Que, en las circunstancias, y cuando transcurridos esos tres meses, pueden ser vendidos los bienes de San Agustín, con arreglo a la ley de veinticinco de junio, a personas que quizá deterioren las fincas o las dejen arruinar, y que no aseguren ni los réditos ni el capital, al convento le resultaba beneficio de vender con sujeción a las leyes de la iglesia los expresados bienes.

Que en esta capital se ha embarazado al convento por las autoridades principales el uso de la facultad de vender consignadas en los estatutos y otras disposiciones y limitado a tres meses como se ha dicho: de lo cual se han seguido al expresado convento perjuicios pecuniarios de bastante consideración.

Que los hechos que prueban lo que en el punto anterior se ha sentado, son : 1° que se han circulado oficialmente interpretaciones  que no han debido hacerse, del art 1° de la ley reglamentaria citada, para sacar por conclusión, que el convento no debe vender según sus estatutos, cuando la letra del expresado articulo exige en las ventas condicionales la sujeción a ella; 2° por el terror que esas disposiciones y otros actos han sembrado tanto en los escribanos, funcionarios indispensables para autorizar los contratos, como en las personas decididas a comprar: á lo que se ha seguido, que no hay quien compre, aun entre las personas que tenían tratos ajustados, y que, si hubiera compradores (en un supuesto) los contratos no podrían efectuarse en el poco tiempo que queda, cuando, por otra parte, hay el inconveniente de la falta de escribanos; 3°, las especies que se han divulgado, sinque hayan sido desmentidas por la autoridad, de que las ventas convencionales son nulas.

            Por todo esto y otras razones que se vertiran en las reclamaciones que tengan que hacerse, el Reverendo Padre, compareciente, con acuerdo de la comunidad y a nombre de ella,

Protesta contra las providencias, y hechos que han impedido hacer uso de los derechos que tiene garantizados, de las permiciones de los estatutos y leyes canónicas y aun de lo que la ley de desamortización y su reglamento tienen expresamente consignado.

Protesta, con la humildad correspondiente a una comunidad de religiosos, reclamar, dentro de los límites del derecho y la justicia, los perjuicios que se han seguido al convento.

Protesta, en fin , hacer uso de todos aquellos derechos que asisten a la comunidad por la fuerza que se le ha hecho y perjuicios que se le han causado, sin entrar en la enumeración de cada uno de esos derechos porque eso seria cansado e inútil, cuando es tan conocido el objeto que lo mueve a obrar así.

Protesta también: que lo mueven, lo mismo que a la comunidad, la conciencia y el deber, y no las pasiones.

            Esta protesta la reserva para que no se crea que ha sancionado hechos perjudiciales a los derechos e intereses del convento de San Agustín, y hará uso de ella ante quien y cuando le sea conveniente.

            Firman el Reverendo Padre Rector y demás Reverendos Padres de la comunidad, así como el Abogado del primero, siendo testigos Don Emeterio Cornejo, Don José Maria Lisarraras y Don Luis González; doy fe.-Por la Comunidad y en mi nombre fray Manuel Rodríguez.-Manuel de la Hoz.-Manuel Barbosa” (47).

 

INQUILINOS DENUNCIANTES:

 

Invocando la ley de desamortización, Ramón MuĖoz y José María Santa Cruz, inquilinos de tiendas y casas en la manzana del Convento de San Agustín, solicitaran y obtuvieron la adjudicación en propiedad de las fincas que ocupaban en arrendamiento y eran propiedad de los Agustínos.

 

            El 30 de octubre de 1856, Ramón MuĖoz inquilino de la finca numero 31 de la calle de San Juan de Dios, cuartel 1ľ, manzana 5, cuadra sin numero, compareció ante el Juez de lo Civil de Guadalajara, e invocando las leyes de desamortización solicito que se le adjudicara la finca que ocupaba y que se notificara al Rector del Convento para que compareciera a otorgar la escritura en su favor ya que se había negado a hacerlo. Exhibió el último recibo de arrendamiento acreditando que pagaba $3 pesos mensuales. Iniciadas las diligencias de ley por el juez sexto de letras se procedió a notificar al Rector del Convento quien protesto contra la adjudicación que se pedía. El juez de la causa resolvió que se adjudicara la casa a MuĖoz en precio de $600 pesos por ser el que le correspondía sobre el valor de los $3 pesos del arrendamiento. El precio quedo impuesto a censo sobre la misma finca con réditos del 6% redimibles en los términos del articulo 7ľ de la ley, quedando obligado MuĖoz a pagar los vencidos. Se determino que los réditos quedarían depositados a favor del Convento hasta en tanto se exhibieran los títulos de propiedad sobre la finca. También se ordeno el otorgamiento de la escritura y la notificación al Rector de que MuĖoz era en adelante el legítimo dueĖo de la casa adjudicada por el juez sexto.

 

La escritura de propiedad se le otorgo a Ramón MuĖoz el 30 de octubre de 1856, por el Juez Sexto de letras de Guadalajara ante el escribano Francisco BriceĖo (48). La finca lindaba por el oriente, norte y poniente con fincas del mismo colegio de San Agustín, y por el sur, calle en medio con los herederos de Francisco Cortes. En la escritura se hizo constar que aunque el Rector de San Agustín no había exhibido los títulos de propiedad era evidente el antiguo dominio del Convento sobre la propiedad. MuĖoz podía redimir el capital haciendo abonos no menores a $250 pesos.

 

            También José Maria Santa Cruz, inquilino de la casa y tienda que ocupaba en arrendamiento marcada con el numero 32 de la calle de San Agustín, manzana quinta, del cuartel primero, solicito, el 10 de septiembre de 1856, que se le adjudicara la finca que ocupaba en arrendamiento. Ante la negativa del representante del Convento para otorgarle la escritura se inicio el expediente correspondiente ante el Juez Primero de Letras quien ordeno se otorgara a Santa Cruz la escritura de propiedad sobre la finca; lo que se hizo por el Jefe Político del Cantón Guadalupe Montenegro en nombre del Convento de San Agustín en escritura de 17 de noviembre de ese mismo aĖo ante el escribano de Guadalajara Mariano Hermoso. En consideración a que Santa Cruz pagaba una renta mensual de $10 pesos, que hacían una anualidad de $120 pesos, cantidad que calculada como rédito de capital al 6% anual representaba un capital de $2,000 pesos, fue esta la cantidad que se fijo para pagarse por la finca; cantidad reconocida con hipoteca a censo redimible con rédito de 6% anual que se pagaría por meses vencidos, pudiendo redimirse el capital en cualquier tiempo o hacer abonos siempre que no fueran menores a $250 pesos. La finca lindaba al oriente con casa ocupada por Juan Zepeda, al poniente con las que tenían arrendadas Vicente Gutiérrez y José Maria Flores, al sur con las que tenían en arrendamiento el mismo Gutiérrez y Benita viuda de Berber, pertenecientes todas al Convento, y al norte con los puestos que existían en la plaza de San Agustín. (49).

 

En el expediente se hizo constar que la casa que formaba el ángulo oriente sur de la manzana se había vendido a la viuda de Benito Azcarraga, y también se había vendido la que se encontraba al oriente de la misma manzana. En el tramite del procedimiento de adjudicación Santa Cruz pidió al juez una inspección para acreditar que la azotea de su finca no servia de piso a los altos del Convento, sino a los altos ocupados por Leandro Rubio, y que tampoco la azotea de ellos pertenecía al Convento puesto que estaban ya vendidos a Rubio. La inspección o vista de ojos dice:

“Vista de ojos 31 de octubre de 1856.

            Paso el juez acompaĖado de escribano al colegio de San Agustín y habiendo pasado a la sala rectoral acompaĖado del padre vice pasaron a una pieza que esta a la derecha y de allí a una sotehuela que comprende todas las casas que ven al frente de la plaza de San Agustín y están al norte cuyas casas se informo por el padre pertenecían a Don Vicente Gutiérrez, a Don Leandro Rubio y a Don Juan Zepeda, y que reporta la servidumbre de sotehuela.”

 

ņUN DENUNCIANTE ARREPENTIDO?:

 

            El 25 de julio de 1857 ante el escribano de Guadalajara Ramón Barbosa, el mismo José Maria Santacruz compro a fray Manuel Rodríguez Rector del Convento de San Agustín, una tienda que tenia en arrendamiento en la manzana del Convento (50). En la escritura se declaro que el comprador había tenido en arrendamiento desde hacia muchos aĖos una tienda con trastienda, y patio y una pieza que servia de bodega y era la mitad de la bodega de la casa de Vicente Gutiérrez quien se la había pasado a Santa Cruz con el consentimiento del Convento. La finca tenía su frente principal al norte, y sin más servidumbre que arriba el piso de la casa de Leandro Rubio. Lindaba por el oriente con cochera de San Agustín, poniente propiedad de Vicente Gutiérrez, sur con Benita Berber, y por el norte con Juan Zepeda.

 

En la escritura tal y como si Santa Cruz no hubiera hecho el denuncio invocando las leyes de desamortización respecto de la otra finca que ocupaba, la numero 32 de la calle de San Agustín y era también propiedad del Convento, se asentó que:

“Al publicarse en esta capital la ley de veinticinco de junio del aĖo próximo pasado de desamortización, procuro el seĖor Santa Cruz adquirir lo que queda referido por medio de venta convencional; ocurrió para ello al Reverendo Padre Rector y, después de algunas conferencias en veintinueve de octubre de ochocientos cincuenta y seis, convinieron según consta en una actuación que, caso ofrecide, se presentara, en que el seĖor Santa Cruz adquiriese la propiedad en la finca y bodega que se han mencionado, bajo el precio y condiciones que se pondrán a continuación, desde entonces ambos contratantes han cumplido con lo convenido; pero no se había tirado la escritura necesaria. Por eso siendo justo fuera de duda que la compra venta como contrato consensual se perfecciona con el solo consentimiento; y estando dispuestos los comparecientes á tirar la escritura convenida: el Reverendo Padre Rector, en virtud de lo expuesto, con sujeción a los Estatutos del convento, de que el SeĖor Santa Cruz, esta bien impuesto, y á las demás disposiciones de la iglesia, y sin contrariar con eso las leyes civiles que regían cuando se celebro el contrato, ni las que posteriormente se han espedido, procede a otorgar la venta mencionada, bajo las siguientes condiciones, a cuya observancia está obligado y se obliga de nuevo el comprador”.  

 

            Se fijo como precio de la venta la cantidad de $2,640 pesos, que el comprador reconocería a rédito del 5% anual pagaderos por trimestres, con garantía hipotecaria de la misma finca. Y sin convenirse plazo fijo para la redención del capital. El Convento, después de transcurridos nueve aĖos de la fecha, podría pedir el pago de cantidades adelantadas hasta por un 20% del monto del adeudo, debiendo avisar para ello con seis meses de anticipación al comprador, y no podría exigir mas hasta transcurrido un aĖo entre una y otra exhibición a partir de la primera. 

 

SAN AGUSTIN; LA ASONADA DEL CORONEL ANTONIO LANDA; ņJESUS CAMARENA GOMEZ SALVA LA VIDA DE BENITO JUAREZ?:

 

            El templo y convento de San Agustín vuelven a ser protagonistas en los acontecimientos sucedidos en Guadalajara y en los que estuvo a punto de perder la vida Benito Juárez. Luís Pérez Verdía en su “Historia de Jalisco” hace una detallada narración de los hechos (51). También aparece en todo ello como un importante actor el entonces Gobernador Interino del Estado Jesús Camarena Gómez (52), algunos autores expresan que en realidad fue Camarena quien tuvo un parlamento con Landa comprometiéndose este a respetar la vida de Juárez.

 

            Siguiendo el texto de Pérez Verdía, nos dice que:

 

El 14 de febrero de 1857 llego a Guadalajara Benito Juárez acompaĖado de su gabinete. Era entonces Gobernador Interino de Jalisco el Licenciado Jesús Camarena Gómez. Estaba en la plaza de Guadalajara el Coronel Antonio Landa al mando de doscientos hombres que formaban la guarnición de la plaza. En el Convento de San Agustín estaban acuarteladas dos compaĖías del batallón “Hidalgo” de la Guardia Nacional al mando del Licenciado Miguel Contreras Medellín.

 

            El 13 de marzo Landa se pronuncio contra la Constitución,  y Juárez y su gabinete quedaron presos en Palacio de Gobierno. De inmediato Contreras Medellín coloco a la tropa que tenia al mando en la torre de San Agustín y rompió fuego contra el Palacio.

 

“El día 14 por la maĖana se presento Camarena en San Agustín y dicto algunas ordenes para hacerse de recursos con que pagar a aquellos soldados”. “...,se toco después de las nueve de la maĖana parlamento, por la corneta de Palacio, ą cuyo toque correspondió San Agustín”.”Mientras que se abría la conferencia en San Agustín, y después de anunciar Camarena con toda la energía de que es capaz, y aun con exaltación, ą Morett que haría uso el Gobierno de represalias si los sublevados tocaban siquiera un cabello al Presidente de la Republica...”.

 

“Los puntos que formaban la discusión del convenio, entre el Gobierno y los revolucionarios, fueron los siguientes: 1ľ una fuerte cantidad ą Landa para salir de Guadalajara con sus tropas.-2ľ La libertad del Presidente y sus Ministros que pasarían ą la casa del vice-cónsul francés; esto era una garantía para los defensores del Gobierno en cuanto al cumplimiento del convenio, y para los sublevados que todo lo tenían del prestigio del Presidente, si llegaba a ejercer su autoridad.-3ľ La salida de Landa llevando dos piezas de artillería, que el escogería entre las que había en la plaza, sus armas, parque y equipaje, facilitando el Gobierno los carros y bagajes necesarios para conducirlos.-4ľ Amnistía para todas las personas que hubieran tenido parte en la revolución, y que no quisieran salir de Guadalajara.-5ľ Termino de 48 horas para que Landa emprendiera su marcha”.

 

“Entre tanto había llegado de Salamanca el General de Brigada D. Juan B. Díaz,...; presentose en San Agustín a prestar sus servicios al Gobierno, y como jefe de mayor categoría se le dio a reconocer como general en jefe de las tropas leales,...”

 

“Lo cierto es que se suscribió el convenio por Landa, y por el General Díaz, y que fue aprobado por Camarena, a las dos de la tarde y se trato luego de entregar el dinero y los bagajes a Landa para la marcha”.  

           

LA RESPUESTA DE LOS CONSERVADORES:

 

            Una vez que los Conservadores obtuvieron el gobierno, Félix Zuloaga como Presidente de la Republica emitió, el 28 de enero de 1858, una ley conforme a la que se derogaba la llamada ley Lerdo sobre desamortización de bienes eclesiásticos de 25 de julio de 1856 y su reglamento de 30 de junio del mismo aĖo y se declaraban nulas las disposiciones de estas (53).

 

            La aplicación de esa ley se hizo en Guadalajara hasta abril de 1858 por Urbano Tovar quien fungía como Gobernador electo por los conservadores.(En Ciudad Guzmán actuaba como Gobernador, designado por Juárez, Pedro Ogazón).

 

            En ejecución de esta ley, la escritura de 30 de octubre de 1856 por la que se había adjudicado a Ramón MuĖoz de la finca numero 31 de la calle de San Juan de Dios, fue declarada nula, la nota marginal en ella dice:

            “A virtud de las disposiciones de la ley de 28 de Enero del corriente aĖo queda nula y sin efecto esta adjudicación y la finca a que ella se refiere, continua en el dominio y posesión del Colegio de San Agustín. Guadalajara Abril 8 de 1858. Francisco BriseĖo”.

 

            También fue declarada nula la escritura de 17 de noviembre de 1856 por la que se había adjudicado a José Maria Santa Cruz la casa y tienda marcada con el número 32 de la calle de San Agustín, la nota marginal en ella dice:

            “Guadalajara, Abril 12 de 1858.-A virtud de las disposiciones de la ley de 28 de Enero del corriente aĖo, queda nula y sin efecto esta adjudicación, y la finca a que ella se refiere, continua en el dominio y posesión del Convento de San Agustín de esta Ciudad.-Hermoso”.

           

LA LEY DE NACIONALIZACIÓN Y DE OCUPACIÓN DE BIENES ECLESIASTICOS:

 

Con la consolidación de la Reforma al triunfo de los Liberales, el 12 de julio de 1859 se expidió la ley que declaro nacionales los bienes eclesiásticos (54):

            “art.1° Entran al dominio de la nación los bienes que el clero secular, y regular ha estado administrando con diversos títulos, sea cual fuere la clase de predios, derechos y acciones en que consistan, el nombre y aplicación que hayan tenido”.

 

            Y el 13 de julio de 1859, la ley de Ocupación de los Bienes Eclesiásticos (55):

“art. 11.-Todos los capitales que se reconozcan en favor del clero secular y regular, ya sea que procedan de imposiciones hechas antes de la ley de 25 de junio de 1856, o de las adjudicaciones, ventas convencionales, o remates que en virtud de ella se hayan celebrado hasta la fecha de la publicación de esta ley, podrán ser redimidos por los actuales censatarios en esta forma: tres quintas partes en títulos o créditos de la deuda nacional, cualesquiera que sean su origen y denominación, y dos quintas partes en dinero efectivo, pagaderas en abonos mensuales, y por partes iguales, durante cuarenta meses, contados desde el en que se haga el contrato de redención”.

 

            Volvieron entonces a tener vigencia las adjudicaciones que se habían hecho conforme a la ley de desamortización. Los inquilinos que habían adquirido fincas al amparo de esa ley, y quisieron hacerlo, siguieron haciendo los pagos conforme lo pactado en la escritura de venta correspondiente; tal fue el caso de José María Santa Cruz en lo tocante a la casa de bajos, que con el numero 32 de la calle de San Agustín, propiedad del Convento, se le había adjudicado en venta en 1856.

 

LA EXCLAUSTRACIÓN:

 

            En 1859, por aplicación de la leyes de nacionalización y de ocupación de bienes eclesiásticos, los religiosos Agustinos fueron exclaustrados, expulsándoseles del colegio y del templo de Guadalajara.

 

El estado que esos inmuebles guardaron a partir de la exclaustración lo describen fray Nicolás P. Navarrete y José Ascencio, haciendo constar las partes de cada uno de ellos que se perdieron para construir casas particulares:

 

            “Sobre una superficie rectangular de unos cuatro mil metros cuadrados, construyéndose los claustros altos y bajos, con cinco arcos en cuadro y su patio interior con pila de agua en medio y jardín de rosales, limoneros y naranjos. Dependencias de la planta baja: al norte

            Recorriendo de poniente a oriente

            Cubo de la torre, celda rectoral con dos piezas y un corredor, sala de recibir, portería, aula de gramaticos-cupo para cien niĖos-; tres dormitorios para alumnos internos; al oriente-de norte a sur- refectorio, antecomedor, cocina y corredor de comunicación con los patios, caballeriza, cochera, y huerta; al poniente, no se hicieron habitaciones quedando el corredor pegado al muro de la iglesia; al sur-de poniente a oriente- sacristía, tres celdas, escalera abovedada que lleva al colegio o a la planta alta, y detrás de esta hilera de construcciones, la antesacristía, el recibidor, la bodega y un corredor de acceso a la calle. En la planta alta: norte, biblioteca, celda rectoral y cuatro celdas mas para los religiosos, con su pasillo interior que forma escuadra con el del lado oriente, donde había seis celdas y dos cátedras; mas para atrás de estas moradas cenobiticas, se halla el noviciado, que ya no existe- siendo absorbido por casas particulares- y que constaba de una celda para el maestro y cinco para novicios, capilla y cátedra; poniente, nada mas el corredor del claustro; al sur, dos grandes dormitorios con un amplio corredor de arcos exteriores, en forma de mirador.” (56).

 

            “Los tres dormitorios, desaparecidos a la fecha, ocupaban parte de las casas contiguas de lo que resta de edificio por el lado norte y oriente, en donde además estuvo el noviciado y sus dependencias. Los cuatro corredores existen, solo que a los arcos de la parte baja se le suprimieron las bazas para levantar el piso. Las celdas del lado sur existen así como el corredor, con vista a la calle de Pedro Moreno. Las celdas del lado norte librería y celda rectoral están ahora convertidas en salones ocupados por la facultad de Economía, Comercio y Administración de la Universidad de Guadalajara. En lo que fue la portería se encuentra ahora una escalera para subir a la parte alta. La escuela de instrucción primaria para niĖos ocupaba parte del descanso de la mencionada escalera. El refectorio, ante-refectorio y cocina en parte baja y al lado oriente actualmente convertido en salones ocupados por el Instituto de Geografía y Expedición Geodesica. El corral, puerta de campo, patio con cochera, caballerizas y puerta de campo al mismo lado oriente, actualmente son casas particulares. La escalera de tres andanas ya no existe. La parte embovedada que aun se alcanza a distinguir por la calle de Pedro Moreno, esta dividida por dos despachos de calzado. Su hermosa portada de cantería labrada que miraba al norte, fue cuidadosamente trasladada a los corredores de arriba por el ingeniero Aurelio Aceves que tuvo a su cargo la adaptación del edificio.

            La sillería del coro aun existe. Las tribunas fueron suprimidas en la última renovación del templo. El cuarto de la torre existe actualmente. La sacristía se cambio a la ante-sacristía. En esta, que sirve de sacristía, se encuentra el cuadro de los fundadores o primeros religiosos Agustinos llegados a la Nueva EspaĖa. En lo que fue sacristía esta el cuadro del Apocalipsis. La imagen de San Agustín con habito de terciopelo esta en la iglesia. Me parece que es Guatemalteco. El cementerio o atrio ya desaparecido hay en su lugar un pequeĖo jardín. La cruz de cantera pintada de verde esta actualmente en la entrada o pequeĖo atrio de la puerta del costado.

            El titular de la iglesia y convento fue seĖor San José.

            El edificio fue a la vez noviciado y colegio de filosofía.

            La escuelita de instrucción primaria estaba por tanto independiente del convento, aunque dentro de su recinto. Al edificio se le agrego un tercer piso que no tenia en lo antiguo” (57).

 

JESUS CAMARENA GOMEZ COMPRA LA FINCA NACIONALIZADA QUE ERA DEL CONVENTO DE SAN AGUSTIN:

 

            Con la nacionalización de bienes eclesiásticos y la exclaustración de los Agustinos, aquellos de sus bienes que no habían sido vendidos o adquiridos por los arrendatarios de ellos, conforme a lo que establecían las leyes de desamortización, debieron ser sacados a remate tal como lo ordenaba la ley de nacionalización de bienes eclesiásticos.

 

            Como único interesado en adquirir esos inmuebles se presentó el mismo Jesús Camarena Gómez que había sido Gobernador Interino del Estado en 1857 y salvado entonces la vida de Benito Juárez (58).

 

Camarena compareció ante el Gobernador del Estado de Jalisco el 29 de enero de 1861 solicitando que se le vendieran las casas propiedad del convento de San Agustín que estaban ubicadas en la manzana de el, y que no hubieran sido desamortizadas conforme a la ley de 25 de junio de 1856; casas que eran las que se describían en la lista emitida por la Oficina de Contribuciones (59).

 

Pidió que se exceptuaran las que hubieren sido enajenadas conforme a la ley de 13 de julio de 1859. Ofreció pagar por ellas el valor que tuvieran en la oficina de contribuciones, las dos quintas partes en efectivo y sin descuento y las otras tres quintas partes en Bonos de la Deuda Nacional.

 

Advirtió que una de las fincas tenia, en una parte de sus altos, algunas piezas del convento que no eran necesarias para su destino y que por esto pagaban las contribuciones del tres al millar, por lo que podían enajenarse y comprenderse en la venta que solicitaba.

 

AĖadió en su petición que considerando que el Gobernador le había ofrecido devolverle $2,000 pesos que últimamente había exigido y sacado por fuerza el Coronel Antonio Rojas a la compaĖía “Unión en Cuale”, representada por el mismo Camarena, y otros $2,000 pesos que había sacado a los vecinos de ese mineral, esas cantidades podían considerarse como parte del pago, y que si esto no se le aceptase aun así estaba dispuesto a llevar adelante la compra.

 

            “Excelentísimo SeĖor Gobernador.

            Jesús Camarena a vuecencia expongo que deseo comprar para mi o para las personas que expresare las casas situadas en la manzana donde se halla el convento de San Agustín de esta ciudad pertenecientes al mismo convento que no fueron desamortizadas conforme a la ley de veinticinco de junio de mil ochocientos cincuenta y seis y se expresan en la lista dada por la oficina de contribuciones de la cual deberán exceptuarse las que según dicha ley fueron enajenadas con arreglo a la de tres de julio de mil ochocientos cincuenta y nueve= Ofrezco pagar en el acto las dos quintas partes en dinero efectivo sin descuento, y las otras tres en bonos de la deuda nacional según el valor que tienen en la oficina de contribuciones advierto que una de ellas tiene en una parte de sus altos algunas piezas del convento que no son necesarias para su destino, y que por esto pagaban la contribución del tres al millar y que hoy pueden enagenarse y comprenderse en mi contrato= El excelentísimo seĖor Gobernador Don Pedro Ogazón me ofreció volverme dos mil pesos que últimamente exigió y saco por fuerza el Coronel Don Antonio Rojas a la Unión en Cuale que represento, contra lo declarado por este Gobierno, así como otros dos mil pesos que saco a los vecinos de aquel mineral. Si Vuecencia lo tuviere a bien le suplico se digne abonarme los dos mil pesos expresados, si no se pudieren los cuatro mil, en el concepto de que aun que nada de esto se haga, estoy resuelto a llevar adelante mi postura. En consecuencia suplico a Vuecencia se sirva admitir mi ofrecimiento, disponer se me extiendan las escrituras de venta se reciban el dinero y bonos del valor de las dichas casas, y se me de posesión de ellas por la Jefatura de Hacienda= Guadalajara Enero veintinueve de mil ochocientos sesenta y uno= Jesús Camarena.”

 

            El Licenciado Ignacio Luís Vallarta, como autorizado de los negocios ordinarios del gobierno, accedió a la petición de Camarena.

 

            El Jefe Superior de Hacienda comisiono al arquitecto Jacobo Gálvez y a A.P. Echauri para que dictaminaran sobre lo que pedía Camarena en cuanto a separar algunas piezas del convento para comprenderlas en la venta. Los comisionados emitieron informe favorable el 30 de enero de 1861, valuándolas, Gálvez en $1,000 pesos, y Echauri, en $500 pesos la parte de Sotero Prieto y en $1,000 pesos la del seĖor Gutiérrez.

 

            “SeĖor Jefe Superior de Hacienda.- Evacuando el informe que usted me pide sobre si será conveniente separar de la planta del convento de San Agustín las piezas de altos que corresponden a los bajos de las tiendas y bodegas que ocupan en arrendamiento los seĖores Don Vicente Gutiérrez y Don Sotero Prieto, manifiesto a usted que las he reconocido con toda escrupulosidad y que en mi juicio pueden separarse cómodamente sin perjudicar la planta de dicho convento y agregarse para su venta a las citadas fincas del bajo.-Los altos de que hablo se componen de cinco piezas que según el estado que hoy guardan tienen el valor en su maximun de mil pesos ($1,000).-Guadalajara enero treinta de ochocientos sesenta y uno.-Jacobo Gálvez”.

 

            “En desempeĖo de la comisión que usía tuvo a bien encargarme tengo la honra de decirle que he considerado parte integrante de las tiendas y sala de los seĖores Don Sotero Prieto y don Vicente Gutiérrez en la manzana que ecciste el edificio que servia para el extinguido convento de frailes agustinos, lo que esta precisamente sobre las paredes de los bajos y he creído que debe valer la parte del seĖor Prieto que no esta valorizada quinientos pesos ($500) y la de las tiendas y casa que ocupa el seĖor Gutiérrez un mil pesos ($1,000).-Reitero a usía las protestas de mi adheccion y particular aprecio.-Guadalajara enero treinta de mil ochocientos sesenta y uno.-A.P. Echauri”.

 

La lista emitida por el recaudador de rentas, fechada el 4 de febrero de 1861 otorgaba, a las fincas propiedad del Convento de San Agustín, un valor total de $23,090. En el listado se incluye a José Maria Santa Cruz, Benita Castro de Berber, Agustina Badillo de Castro y Librado Garza; la lista tiene testados algunos de los nombres (son los que ahora aparecen subrayados, sin que se indique porque el testado):

            “Noticia de las fincas que fueron del colegio de San Agustín situadas en la manzana cinco del cuartel primero.

             Acera norte, numero doce,  mil trescientos pesos                      1,300

             Acera norte, numero once,   mil pesos                                       1,000

             Acera norte, numero diez,  dos mil doscientos pesos                2,200

             Acera norte, numero ocho,  tres mil quinientos pesos              3,500

             Acera norte, numero siete,  dos mil pesos                                 2,000

             De Don José Maria Santa Cruz acera norte numero seis,

             mil seiscientos pesos                                                                   1,600

             De Don José Maria Santa Cruz, acera  norte numero

             cuatro,  mil pesos                                                                        1,000

             De Don Librado Garza, acera norte  número dos,

             mil doscientos pesos                                                                   1,200

             De Don Librado Garza, acera norte número uno,

             mil pesos                                                                                     1,000           $14,800

             De Don Librado Garza, acera oriente sin número,

             mil doscientos pesos                                                                  1,200

             De DoĖa Benita Castro de Berber, acera oriente sin

             número, seiscientos pesos                                                            600

             De DoĖa Benita Castro de Berber, acera oriente sin

             número, mil cuatrocientos pesos                                              1,400

             De la misma seĖora, acera oriente sin número,

             mil doscientos pesos                                                                  1,200

             De la misma seĖora, oriente, número  treinta y uno,

             mil novecientos veinte pesos y una  accesoria al sur             1,920             $6,320

             De DoĖa Agustina Badillo de Castro, sur una accesoria

             con dos piezas,  quinientos sesenta pesos                                  560

             Del mismo seĖor, sur, cochera y corrales,

             mil ciento cincuenta pesos                                                        1,150

             Del mismo seĖor, sur, una accesoria, doscientos sesenta

            pesos                                                                                              260            $1,970

                                                                                                        ------------------------------------

             Suma veintitrés mil noventa pesos                                                              $23,090” (60).

 

            La venta a favor de Camarena se autorizo en el precio que había ofertado que resulto en la cantidad de $18,200 pesos.

 

Se excluyeron expresamente las fincas vendidas a Benita Castro de Berber, a Agustina Badillo de Castro y la perteneciente a José Maria Santa Cruz. Y se estableció que hasta en tanto el Superior Gobierno no resolviera la validez o nulidad de la enajenación que habían hecho los Agustinos a Rita Orozco de Herrera de la casa numero 36 de la calle de San Agustín, finca que esta seĖora vendió a Librado Orozco, quedaría en suspenso el que esa casa quedara o no comprendida en la venta hecha a Camarena; aunque para el caso de que se declarara la nulidad de la enajenación hecha por los Agustinos, se le fijo como valor la cantidad de $2,400 pesos que Camarena tendría que pagar entonces por ella.

 

“Guadalajara Febrero dos de mil ochocientos sesenta y uno. Habiéndose verificado la redención del capital de pesos dieciocho mil doscientos en que se le vendieron las fincas que solicito el seĖor Camarena entregando en el acto el numerario correspondiente a los dos quintos y los bonos a que ascienden las tres quintas restantes remítase este expediente al escribano Don Aurelio Hermoso para que tire la escritura de venta de las fincas que constan en la certificación del recaudador de contribuciones y son las mismas de que era propietario el colegio de San Agustín, menos las vendidas a DoĖa Benita Castro de Berber, las que se escrituraron a DoĖa Agustina Badillo de Castro y cuyo expediente se acompaĖara para la debida inserción de la parte relativa, y la perteneciente a Don José Maria Santa Cruz que es la numero treinta y dos al norte, en cuya escritura el escribano referido hará constar la localidad de las fincas con toda la claridad debida, su estensión y demás por menores que sean necesarias devolviendo después tanto este espediente como el de la seĖora Badillo para que sean archivados.-I. Banda”.

 

La escritura correspondiente se otorgo el 4 de febrero de 1861 ante el escribano de Guadalajara Aurelio Hermoso, compareciendo por el Estado, Isaac Banda Jefe Superior de Hacienda del Estado (61).

 

            En la venta quedaron comprendidas todas las casa y tiendas con sus respectivas piezas, patios, corrales, corredores, comunes y demás departamentos según las poseían los inquilinos de ellas. Lo mismo que las trastiendas y bodegas que se hallaban en la manzana conocida comúnmente como “Bajos de San Agustín” incluidos los altos compuestos de las cuatro piezas, comunes y corredor que formaban parte de la habitación de los religiosos, quedando excluidas de la venta la iglesia de San Agustín con su atrio, la fabrica del convento que queda fuera de las piezas mencionadas, la tienda y casa de bajos de José Maria Santa Cruz, la de Benita Castro, las dos casas de Agustina Badillo y el corral que se separo para el convento. Se estableció que si el Supremo Gobierno resolviese no ser valida la venta efectuada por los religiosos a Rita Orozco de Herrera, la casa y tienda correspondiente se incluirían en la efectuada a Camarena.

 

            El precio de la venta se pacto en la cantidad de $18,200, a los que deducidos los $2,400 valor de la casa de Rita Orozco de Herrera, cantidad que se pagaría en el caso de que se invalidara la venta efectuada por los religiosos a esa seĖora, resultaban en $15,800 pesos de los que Camarena habría de pagar, por los dos quintos, $6,320 pesos en efectivo, y, por los otros tres quintos, $9,480 pesos en Bonos de la Deuda Nacional.

 

No se hace mención de los $4,000 pesos de los que se había apropiado Antonio Rojas en Unión en Cuale y que Camarena había solicitado se le tomaran en abono de su propuesta.

 

            “En tal virtud del seĖor Jefe Superior de Hacienda en cumplimiento del acuerdo inserto de treinta de enero ultimo en que se admitieron las proposiciones que hizo el seĖor Camarena y con entera y absoluta sujeción a las leyes de doce y trece de julio de mil ochocientos cincuenta y nueve otorga:

1° Primero. Que vende realmente y con efecto para siempre al seĖor licenciado Don Jesús Camarena de esta vecindad tres fincas situadas en la manzana quinta cuartel primero de esta ciudad y son las siguientes:

            Primera. Se halla con dos frentes uno al norte y otro al poniente con vista el ultimo al atrio o cementerio de San Agustín, se compone de una tienda sin numero ubicada en la esquina y ocupada actualmente por Don Bernardo Aragón: de las tiendas numero veinticuatro y veintiséis calle de San Agustín, de otra sin numero que tiene arrendada Don Julián Gutiérrez; de las casas números veintiocho y treinta en la misma calle; y de algunas bodegas. En una parte de los altos de la finca formando esquina poniente norte están cuatro piezas y un común que servían a los religiosos agustinos que no son necesarias para el objeto a que el gobierno ha destinado la fábrica material del exconvento y que quedan comprendidas en esta enajenación y como propias del seĖor Camarena. La línea divisoria entre la finca y dicha fábrica material por el sur tiene quince y media varas de longitud y esta tirada de poniente a oriente en dirección de la pared que por el norte forma el frente del mismo, todo lo comprendido dentro de esta línea al Norte es propia del seĖor Camarena. Tiene la finca por el costado que ve al poniente veinticuatro y media varas y por el costado norte treinta y siete varas seis pulgadas que concluyen en la mitad de la pared que limita la propiedad de Don José Maria Santa Cruz, que es la tienda numero treinta y dos. Linda la finca al oriente con la tienda últimamente citada, al poniente con el atrio o cementerio, al sur con la fábrica material referida y por el norte, mediando calle, con el parián de San Agustín.

            Segunda, tiene dos frentes una al norte y otra al oriente, se compone por el primer frente de las tiendas números treinta y cuatro y treinta y ocho, de una casa de habitación que hay en los altos sobre estas tiendas, de las trastiendas, de las bodegas y lo demás que les pertenece, aun sobre el viento de la tienda de Don José Maria Santa Cruz, se compone por el frente oriente de la cochera numero once en la calle del mesón de Guadalupe y una tienda situada en la esquina. La finca tiene desde la mitad de la pared que limita al oriente la propiedad de Don José Maria Santa Cruz hasta la esquina treinta y tres varas seis pulgadas; y desde esta esquina hasta la mitad de la pared que sirve de costado norte a la cochera de DoĖa Benita Castro de Berber veintiséis una cuarta varas. Linda al oriente mediando calle con casa de Don Ignacio Morfín. Poniente con el exconvento de San Agustín y con propiedad de Don José Maria Santa Cruz. Sur con de la misma seĖora Castro y por el norte, calle enmedio con el parián de San Agustín. Para la anterior medida y designación de linderos se han comprendido la tienda y casa que ocupa Don Librado Garza y que aunque están incluidas en la enajenación hecha al seĖor Camarena se suspende por ahora la realización de este contrato respecto de ellas hasta que el Supremo Gobierno resuelva la instancia que el mismo Garza de nombre de DoĖa Rita Orozco de Herrera ha hecho para que se declare valida la venta que los religiosos del extinguido colegio de San Agustín hicieron a la propia seĖora.

            Tercera, forma el ángulo oriente sur de la manzana se compone por el costado oriente de una casa marcada con el numero tres y de una tienda y casa en la esquina seĖalada con el numero uno de la calle del mesón de Guadalupe, y por el lado sur de esta misma finca. Por el primer lado tiene cuarenta varas, medidas desde la mitad de la pared que sirve de limite a la propiedad de la seĖora Castro y por el ultimo lado tiene trece tres cuartos hasta la mitad de la pared que forma el costado oriente a la casa de la seĖora DoĖa Agustina Badillo, linda al oriente, mediando calle, con finca de Don Agustín Escudero, al poniente con de la seĖora Badillo, al sur, calle enmedio, con de la testamentaria de Don Francisco Cortes, y al norte con de la seĖora Castro.

2° Segundo. Quedan comprendidas en esta venta y son hoy de la propiedad del seĖor Camarena todas las casas y tiendas con sus respectivas piezas y patios, corrales, corredores, comunes y demás departamentos según las posen los actuales inquilinos, lo mismo que las trastiendas y bodegas que se hallan en la citada manzana conocida comúnmente con el nombre de “Bajos de San Agustín”, incluidos los altos compuestos de las cuatro piezas, comunes y corredor que como se ha dicho, formaban parte de la habitación de los religiosos de dicho convento. Quedan únicamente excluidas de esta enajenación en toda la manzana, la iglesia de San Agustín con su atrio, la fabrica del convento que queda fuera de aquellas piezas, la tienda y casa de bajos de Don José Maria Santa Cruz, la de DoĖa Benita Castro, las dos casas de DoĖa Agustina Badillo y el corral que se separo para el convento. Si el Supremo Gobierno resolviere que no es valida la venta que hicieron los religiosos del colegio de San Agustín de una casa y tienda a DoĖa Rita Orozco de Herrera, cuyos derechos reclama Don Librado Garza, en tal caso se comprenderán en este contrato dichas casa y tienda, y el seĖor Camarena exhibirá en dinero y bonos y en los términos que seĖala la ley de trece de julio de mil ochocientos cincuenta y nueve, la suma de dos mil cuatrocientos pesos, que es el valor que ellas tienen en la oficina de contribuciones. La Jefatura Superior de Hacienda extenderá a favor del seĖor Camarena la correspondiente escritura de venta. Si la resolución del Supremo Gobierno fuere favorable a DoĖa Rita Orozco quedaran excluidas absolutamente de este contrato. Desde el día primero del presente mes fue hecho y concluido en todas sus partes dicho contrato y por lo mismo la Jefatura de Hacienda a dado al seĖor Camarena desde ese día posesión de todas las fincas vendidas a su favor.

3° Tercero. Que el precio de esta enajenación es la cantidad de quince mil ochocientos pesos que ha satisfecho el seĖor Camarena en estos términos: seis mil trescientos veinte pesos en numerario por las dos quintas partes que en el deben exhibirse conforme a las proposiciones que hizo el seĖor Camarena y que admitió el Gobierno; y nueve mil cuatrocientos ochenta pesos en bonos de la deuda nacional por las tres quintas partes del precio referido. Así quedara cubierta la cantidad de quince mil ochocientos pesos que importan todas las fincas vendidas al propio seĖor deducidos dos mil cuatrocientos pesos valor de la casa y tienda comprada por Don Librado Garza y a las cuales se refiere el anterior articulo pues ese valor será satisfecho por separado como se ha dicho en el caso de que el Supremo Gobierno resuelva que no es valida la venta que los religiosos del excolegio de San Agustín celebraron a favor de DoĖa Rita Orozco de Herrera.

4° Cuarto. Que transmite a favor del seĖor licenciado Don Jesús Camarena todos los derechos y acciones de cualquiera clase y naturaleza que sean que la nación tenga a las fincas relacionadas para que dicho seĖor disponga de ellas con todo cuanto de hecho y de derecho les toca y pertenece.

5° Quinto. Que la suma de quince mil ochocientos pesos que ha exhibido el seĖor Camarena en numerario y en bonos de la deuda nacional es el valor que tienen las fincas referidas para el pago de contribuciones y conforme al cual se solicito y fue acordada la venta según consta de los documentos insertos en esta escritura.

6° Sexto. Que no entrega al seĖor Camarena los títulos primordiales porque no los ha recibido del otorgante  todavía, ni sabe con seguridad si existen. Sobre esto dicho seĖor podrá usar de los derechos que le dan las leyes.

7ľ Séptimo. Que consiente se de al seĖor comprador testimonio de la presente escritura para que con el pueda acreditar en todo tiempo su absoluto, perfecto e irrevocable dominio en las fincas espresadas conforme a la ley general de trece de julio de mil ochocientos cincuenta y nueve.

Presente el seĖor Licenciado Don Jesús Camarena, de esta vecindad mayor de edad, a quien doy fe conozco, fue instruido detenidamente de esta escritura y en consecuencia en la forma mas arreglada a las leyes otorga:

1° Primero. Que acepta la venta formalizada a su favor por el seĖor Jefe Superior de Hacienda de la Federación, en cumplimiento del acuerdo inserto dictado por el SeĖor Secretario del Despacho de Gobierno Don Ignacio Luis Vallarta ampliamente facultado al efecto;

2° Segundo. Que esta absolutamente conforme con todas y cada una de las proposiciones que contiene esta escritura y de acuerdo en que quede suspenso el contrato en cuanto a la casa y tienda que ocupa Don Librado Garza hasta que el Supremo Gobierno resuelva la solicitud que el mismo Garza hizo a nombre de DoĖa Rita Orozco de Herrera para que se declare valida la venta que de dicha casa y tienda celebraron a su favor los religiosos del colegio de San Agustín, pues si se decreta que es nula esa venta las mismas casa y tienda quedaran comprendidas en esta enajenación, y si se acuerda que sea valida quedaran absolutamente excluidas.

A la firmeza de esta escritura obligan el SeĖor Jefe de Hacienda los bienes de la Nación y el SeĖor Camarena los suyos propios presentes y futuros.

Así lo otorgan y firman siendo testigos Don Desiderio Mejia, y Don Ricardo González de esta vecindad ante quienes manifestaron los otorgantes que no exhiben sus certificados de inscripción en el registro civil por no estar restablecido en esta ciudad la oficina del ramo. Doy fe.-Desidero Mejia.-Isaac Banda.-Jesús Camarena.-Ricardo González.-Aurelio Hermoso.

Espuso también el seĖor Banda ante mi y los testigos que para mayor claridad hace constar que la casa que ocupa Don Ramón MuĖoz que tiene diez y siete varas de frente con vista al sur y que linda por el oriente y poniente con finca de DoĖa Agustina Badillo, queda comprendida en la venta hecha al seĖor Camarena, de que se habla en esta escritura. Firman el seĖor Banda y el seĖor Camarena.-Isaac Banda.-Jesús Camarena.-Aurelio Hermoso.”    

 

JESUS CAMARENA GOMEZ COMPLETA SUS PROPIEDADES:

 

            En el primer intento, Camarena compro solamente unas fracciones del inmueble en que los Agustinos habían tenido las casas y tiendas de arrendamiento. En el medio y esquina de las fincas primera y segunda que había comprado quedaban: la casa de bajos, marcada con el numero 32 de la calle de San Agustín, que José Maria Santa Cruz había adquirido por denuncio; y la marcada con el numero 36 de esa calle, en la esquina oriente norte de la manzana, que era la que Rita Orozco de Herrera compro a los religiosos y vendió luego a Librado Garza.

 

Como la venta celebrada entre los Agustinos y Rita Orozco respecto de la casa numero 36 de la calle de San Agustín no aparece que haya sido invalidada, Camarena compro esa casa, el 25 de octubre de 1861, a la sucesión del mencionado Librado Garza Cuevas quien la había comprado a la seĖora Orozco.

 

            De esa manera en escritura de 25 de octubre de 1861 ante el escribano de Guadalajara José Maria del Muro, adquirió, en el remate de bienes de la sucesión de Librado Garza, la casa numero treinta y seis situada en la calle de San Agustín acera oriente norte de la manzana cuarta del cuartel primero de la ciudad, que lindaba por el oriente calle de por medio con casa de Ignacio Morfín, por el poniente con la propiedad del mismo Camarena, y por el norte, calle de por medio, con el portal de San Agustín.

 

Se dijo que la finca estaba arruinada por las lluvias, por lo que se autorizaba su venta al albacea de la sucesión Félix Agraz, hermano político del difunto y tutor de su menor hijo.

 

La finca se valuó por Hilario Aldrete que le seĖalo un precio de $3,380 pesos.

            “Valúo de la casa numero treinta y seis situada en la manzana de los bajos de San Agustín perteneciente a la testamentaria de Librado Garza.-Esta finca se haya casi arruinada por haber caído actualmente muchas de sus piezas y están otras amenazando el mismo destino a causa de su antigüedad y de lo mal construido de ella, por manera que solo por la situación del lugar donde se halla tiene algún valor principalmente en el en que han bajado mucho en todas las fincas urbanas de esta ciudad ya sea por las muchas casas que se han vendido ya sea por la paralización del comercio, como consecuencia de la revolución.-una tienda frente norte con armazón muy vieja y trastienda valuada en mil doscientos pesos 1200.00 otra id sin trastienda frente oriente en trescientos ochenta pesos 380.00.-Cuatro piezas dos de ellas sobre finca ajena y las otras dos sobre propia, patio, escalera, sotehuela también sobre una finca ajena, sin comunes por haber aterrado y destruido lo que había, todo en mil ochocientos pesos 1800.00.-Suma pesos 3380.00.-Cuyo valúo protesto haberlo hecho legalmente según mi leal saber Guadalajara setiembre catorce de mil ochocientos sesenta y uno.-Hilario Aldrete”.

 

En el remate celebrado el 23 de octubre de 1861 Jesús Camarena ofreció $2,500 pesos y pagar a su costa la cuenta de alcabala y escrituras, lo que le fue aceptado.

 

            Luego, Camarena, se hizo de la otra finca que estaba en el medio de las que ya tenía en propiedad, la casa de bajos marcada con el numero 32 de la calle de San Agustín, acera norte de la quinta manzana cuartel primero, que lindaba al oriente, y poniente con fincas ya pertenecientes a Camarena y al norte, calle en medio con el portal del Parián, casa que era propiedad de de José María Santa Cruz por la adjudicación que se le había hecho de la finca desamortizada el 17 de noviembre de 1856 (62) en precio de $2,000 pesos reconocidos a rédito de 6% anual.

 

            Como la adjudicación de la casa que se había hecho conforme a las leyes de desamortización volvió a tener vigencia, Santa Cruz había pagado la cantidad que tenia reconocida, aunque estaba redimiendo, en la Jefatura Superior de Hacienda, una parte que debía como resto del precio de la casa.

 

Jesús Camarena Gómez y sus sobrinos, Vidal y Anastasio Gómez, compraron los derechos del resto adeudado, y ya dueĖos del mismo demandaron a José Maria Santa Cruz por el pago.

 

El juicio se inicio el 22 de noviembre de 1862 con una demanda conciliatoria en la que Camarena en nombre de sus sobrinos reclamo a Santa Cruz $241.39 pesos resto de $325 pesos valor del pagare presentado por los acreedores, cantidad que estaba obligado a pagar el deudor en mensualidades de $9.29 pesos, de las que se dijo tenia vencidas siete al 12 de ese mes, habiendo dejado de pagar siete de las mensualidades. Santa Cruz contesto que reconocía deber $140 pesos, que para su pago había ofrecido a Camarena que comprara la casa o que se vendiera y con ella se pagara el adeudo, y que Camarena no había querido comprar por lo que tendría que venderse la finca.

 

El mismo día 22 se produjo otra demanda conciliatoria en la que Camarena reclamo a Santa Cruz el pago de $278.61 pesos por veintiséis mensualidades vencidas a razón de $10.71 pesos mensuales, resto de $375 pesos valor del pagare presentado por el acreedor. Santa Cruz contesto que solamente debía siete mensualidades cumplidas el 15 de ese mes que hacían la cantidad de $140 pesos, que para su pago había ofrecido a Camarena que comprara la casa o que se vendiera y con ella se pagara el adeudo, y que Camarena no había querido comprar por lo que tendría que venderse la finca.

 

Intentadas las conciliatorias sin haber obtenido el pago, Camarena demando a Santa Cruz por el pago de los $278.61 pesos que se le debían, invocando para ello el artículo 36 de la ley de 5 de febrero de 1861, y la circular del Ministerio de Hacienda y Crédito Publico de 9 de agosto de 1862:

 “Art.36.-El que haya firmado el pagare esta obligado á enterar su importe en los ocho días de cada mes cumplido, y si no lo verificare, incurrirá en la pena de un recargo de medio por ciento por cada día que pase hasta treinta. Si el retardo pasare de ese plazo y llegare á dos meses, pagara el 25 por ciento mas; y si llegare a tres meses, perderá el derecho de disfrutar de los plazos para la redención de la parte que este pendiente, y podrá ser obligado por las facultades coactivas á hacer inmediatamente la redención en totalidad debiéndose al efecto vender la finca, si no hace la paga real, y cobrándose de su producto con preferencia á todo otro crédito, el completo del capital con el 25 por 100 de recargo” (63).

 

Santa Cruz contesto a la demanda manifestando que no tenia recursos para pagar, pero que podría hacerlo con lo que se obtuviera de la venta judicial de la casa, pagando también los $241.39 pesos que debía a Anastasio y Vidal Gómez.

 

Habiendo aceptado los acreedores la propuesta de que se vendiera la casa para pagar los adeudos, se designo a Manuel Ocaranza como perito para que la valuara:

“Manuel Maria Ocaranza, ingeniero civil y arquitecto titulado por la Nacional Academia de San Carlos e Ingeniero Municipal de esta ciudad.-Digo: que en virtud del nombramiento que ha hecho en mi persona el ciudadano licenciado Jesús Camarena para valuar la casa de bajos del numero treinta y dos de la calle del Hospicio, he pasado a ejecutar en ella un reconocimiento y medición de sus partes obteniendo por resultado de estas operaciones lo siguiente: la casa es de bajos y tiene la servidumbre del viento que no le pertenece, se compone de tres piezas útiles, la primera tiene su frente mirando al norte y forma la fachada que esta compuesta de dos puertas, en el lado de la pieza paralelo a la fachada hay una puerta que sirve de comunicación a la segunda, esta se liga a la tercera por un pasillo cubierto a cuyo lado derecho queda un pequeĖo patio, una cocina y lugares, todo dispuesto según lo representa el plano marginal. Que las dimensiones de su superficie son las marcadas en la figura que contiene ciento sesenta y ocho metros cuadrados ochenta centésimos.- Después de un calculo minucioso y detallado de las dimensiones de sus elementos valorizándolas según su actual estado he obtenido para valor total la suma de mil doscientos treinta y un pesos noventa centavos ($1231.90 c) cuyo valor es el que he deducido de mis cálculos sin proceder de malicia lo que protesto por ser cierto y conforme a mi conciencia. Y para su constancia firmo el presente documento en la ciudad de Guadalajara a los nueve días del mes de diciembre del aĖo de mil ochocientos sesenta y dos.-Manuel Maria Ocaranza”.

 

El valor que Ocaranza otorgo a la finca fue menor que el que se le había asignado cuando se le adjudico a Santa Cruz, y sobre el que este estaba pagando las mensualidades pactadas.

 

Como el avalúo de Ocaranza pareció bajo a Santa Cruz promovió que se designara otro perito a lo que no se opusieron los acreedores; pero el nuevo perito, de apellido Méndez falleció sin emitir dictamen, habiendo Santa Cruz ofrecido nombrar a otro para que lo hiciera. Como no lo hizo, Camarena pidió que se siguiera con el procedimiento considerándose como valor de la casa el que se había determinado por Ocaranza:

“Sentimos sobre manera, que una condescendencia graciosa de nuestra parte haya servido para conseguir demorar el curso de un negocio que por su naturaleza es violento y se abusa indebidamente de una gracia en perjuicio de la pronta administración de justicia=Para obviar, pues, mayores males, pedimos a usted se sirva sacar al pregón la casa de Don José Maria Santa Cruz por el valor que le tiene fijada el seĖor Ocaranza y rematarla en el mejor postor para cumplir el acuerdo referido por ser así de justicia. Guadalajara Enero veinte de mil ochocientos sesenta y tres=Jesús Camarena=Anastasio Gómez= Vidal Gómez”.

 

El juez de los autos ordeno que se sacara a remate la finca. Al notificarse de ello a Santa Cruz este dijo:

...que se tenga a la vista lo que dice el SeĖor Ocaranza en cuanto á que su valúo lo hizo en nombre del SeĖor Camarena, y nada refiere en cuanto a mí. Que claramente ha dicho que los accesorios de la casa no fueron valuados. Estas razones me favorecen para nombrar el valuador de mi parte, lo hice por primera vez y el SeĖor Juez esta convencido por que no tuvo su conclusión, dije que nombraría otro que tuviera su respectivo titulo, pero como se haya ausente, no se ha presentado en ese Juzgado a llenar los tramites de ley, todo esto manifiesta, no evasivas como se pretende hacer creer, sino hechos que positivamente han pasado. En tal virtud, el que habla pide al Juzgado que le permita nombrar un individuo que si no tiene titulo correspondiente, a lo menos sus conocimientos, sean bien conocidos en la ciudad. Mas sino fuese asequible lo que pido, que se saque á pregón la dicha finca por valor de mil seiscientos pesos que en esa cantidad esta valuada antes de que fuese mía, como lo he manifestado anteriormente. Que con respecto al valúo que el SeĖor Ocaranza ha practicado, nunca puede paras por el, por estar incompleto, y firmó=(firmado) Santa Cruz= Juan Rieztra”.

 

No obstante la manifestación de Santa Cruz, el Juez ordeno se llevara adelante el remate, Santa Cruz volvió a insistir:

...que siendo que no están valuados los accesorios de la casa, como son: el entarimado, mostrador, armazón y cielo, estos, ó se valúan como pido por el mismo SeĖor Ocaranza, ó no se tienen como valuados en el pregón..”

 

Los pregones para el remate fijaron el precio del inmueble en $1,232 pesos.

 

Santa Cruz volvió a insistir:

“...hace presente al juzgado que la casa reditúa cada mes quince pesos, que al aĖo son ciento ochenta, que ciento ochenta pesos anuales es el rédito de un capital de dos mil doscientos cincuenta pesos al ocho por ciento anual, y que el ocho por ciento es la base que se toma para justipreciar las fincas urbanas; que hace esta esplicación al SeĖor Juez para que sirva prevenir al SeĖor Ocaranza para que sin escusa alguna valorice los objetos que omitió..” 

 

El juez contesto que no eran parte integrante de la finca los objetos que mencionaba Santa Cruz por lo que el perito no debía tomarlos en consideración, que como dueĖo podía disponer de ellos a su voluntad.

 

El remate se fijo para el nueve de marzo de 1863, y en esa fecha se verifico, sin que hubiera persona alguna que se hubiera presentado a hacer postura.

 

Como no hubo postor, el 12 de ese mes, Camarena se presento a pedir que la finca se le adjudicara en las dos terceras partes del avalúo, “...pues, aunque podría exigir que se castigase el valúo y de nuevo se pregonase, pero esto demanda mas tiempo y costas en perjuicio del SeĖor Santa Cruz”.   

 

Tal y como lo pedía, la finca se adjudico a Camarena en $821.27 pesos. Pidió también que se le diera la posesión de ella, y se notificara al inquilino para que pusiera a disposición del juzgado la renta, que era de $15 pesos mensuales, argumentando que Santa Cruz pretendía seguir percibiéndola.

 

Camarena termino accediendo a tomar las accesorias en las dos terceras partes de su valor, las que se valuarían por el carpintero José Maria Loreto.

 

La escritura de propiedad se otorgo el 6 de abril de 1863 ante el escribano de Guadalajara Juan Rieztra.  

 

            En ella consta la liquidación correspondiente:

            “Que el seĖor Camarena ha pagado los ochocientos veintiún pesos veintisiete centavos, precio del remate de la finca en los términos siguientes:---------------------------------A saber

Valor de la finca                                                                                                     $821.27

              Pago del seĖor Camarena

Derechos de dos certificados de conciliación

inclusive el papel sellado                                                     $2.25

Papel sellado gastado en la actuación del 

juicio y rotulones                                                                    8.50

Honorarios pagados al perito valuador                              7.46

Costas pagadas al juzgado que devengo cuando

estaba vigente el derecho de cobrarlas                             34.62

Dedujo el seĖor Camarena la deuda que demando

y la entrega a los interesados, su importe                      520.00

Se pago de alcabala                                                          41.06

Ydem de contribución federal                                          10.25

Recibió el seĖor Santa Cruz como sobrante del

precio a su favor y con obligación de pagar

los costos de esta escritura                                            197.13                                  $821.27

                                                                                                                               -------------------

                              Igual                                                                                                  000.00”.

 

            De esta manera Jesús Camarena Gómez, con estas dos adquisiciones incorporadas a las fincas Primera y Segunda que había comprado como bienes nacionalizados, obtuvo una unidad. En ese lugar, ya siendo propiedad de su nieta Dolores Razura Camarena, se edificaría el llamado “Edificio Camarena”.

 

            Jesús Camarena Gómez también compro la finca perteneciente a Agustina Badillo de Castro colindante con la finca Tercera que había comprado como bien nacionalizado.

 

LA PROPIEDAD DE JUANA NEPOMUCENA CAMARENA GOMEZ:

 

            A la muerte de Jesús Camarena Gómez, ocurrida el 26 de enero de 1884, el inmueble sobre el que se edificaría el “Edificio Camarena”, paso a la propiedad de su hija Juana Camarena Gómez, casada con Ignacio Razura, conforme consta de la escritura de 12 de enero de 1885 otorgada ante el escribano de Guadalajara Felipe de Jesús Camarena (64).

 

En esa escritura los hijos y herederos de Jesús Camarena Gómez: Amado, Jesús Leandro, Salvador, Manuel, Santiago, Isabel, y Juana Camarena Gómez, conforme al testamento que había otorgado el 20 de mayo de 1879 ante el escribano de Guadalajara Juan Rieztra, realizaron la liquidación y partición de la sucesión de su padre. Entre los bienes inmuebles inventariados, que eran propiedad de la sucesión, se listo:

            “Numero diez y seis. Todas las tiendas y casas que forman la manzana llamada “Bajos de San Agustín”, que es la veintiséis del cuartel primero de esta ciudad con excepción de la iglesia y convento de San Agustín y de la casa perteneciente a las seĖoras Berber en la calle cerrada del mesón de Guadalupe, vista al Oriente. Todas estas tiendas y casas las adquirió el testador en su mayor parte por compra que hizo al Gobierno según escritura que le otorgo el Jefe Superior de Hacienda, ante el escribano Don Aurelio Hermoso, en Febrero de mil ochocientos sesenta y uno, y el resto por las compras que también hizo a DoĖa Agustina Badillo de Castro, a Don José Maria Santa Cruz y a Don Félix Agraz como albacea de Don Librado Garza.

Para la valorización de dichas casas y tiendas consideradas con la extensión y pertenencias que actualmente tienen, se consideran divididas en dos grandes fracciones.

La fracción del Norte de la manzana de San Agustín, comenzando desde la casa contigua a la de las seĖoras Berber, calle cerrada de Guadalupe, al norte dando vuelta al poniente hasta el atrio de San Agustín, frente al Parián de ese nombre, comprende cuatro fincas, una en la acera oriente norte, marcada con el numero dos y letras F, G, H; otra en la acera norte, numero treinta y cuatro, letra J, otra en la misma acera, números treinta y siete y treinta y nueve, letra L; y la otra que esta en la acera poniente-norte, numero cuarenta y ocho y medio, letra M. Estas cuatro casas en conjunto fueron estimadas en diez y seis mil pesos $16,000.

La fracción del Sur de la misma manzana de San Agustín, comenzando desde la casa contigua a la de las seĖoras Berber, calle cerrada de Guadalupe, al sur dando vuelta al Poniente en la calle de San Juan de Dios hasta la sacristía de San Agustín, o sea hasta la cochera con entresuelo y tercer piso inclusive, que esta contiguo a dicha sacristía, comprende cinco casas una en la acera sur, marcada con el numero veintidós, letras B, C en la calle de Loreto; otra en la misma calle y acera seĖalada con la letra I, otra idem con el numero veinte; otra en la acera oriente –sur, la misma calle, numero diez y ocho y medio y letras Y, X; y otra en la acera oriente, calle del Tesmo marcada con el numero cuatro.

Los linderos en general de todas esas casas que forman los dos grupos o fracciones en que se han dividido son: por el Oriente, calle de por medio, fincas del General Francisco Tolentino y de Don Pedro Vásquez Carrillo; Poniente, el atrio y ex convento de San Agustín; Norte, calle de por medio, el Parián de San Agustín; y Sur, calle de por medio, casas de DoĖa Maria Valencia de Uribe, de Don Jesús Gutiérrez, y del Licenciado Don Juan Gutiérrez Mallen.

Estas fincas que forman la segunda fracción del Sur, fueron apreciadas también, en general, en catorce mil pesos. $14,000.”

 

Esas dos fracciones se adjudicaron:

“...a Don Salvador Camarena: “La mitad de la fracción al Sur de la manzana “Bajos de San Agustín” inventariada con el numero diez y seis, en mancomun con Don Manuel Camarena, siete mil pesos. 7,000”.

“...a Don Manuel Camarena “La mitad de la fracción Sur de la manzana “Bajos de San Agustín” inventariada bajo el numero diez y seis, en mancomun con su hermano Don Salvador, siete mil pesos. 7,000”.  

“... a DoĖa Juana Nepomucena Camarena de Razura :”Toda la fracción norte de la manzana “Bajos de San Agustín”, frente al Parián, inventariada bajo el numero diez y seis, diez y seis mil pesos .16,000”.

 

Sobre la fracción de Juana Nepomucena Camarena Gómez de Razura se edificara el llamado “Edificio Camarena”.

    

DOLORES RAZURA CAMARENA, PROPIETARIA DE LA FRACCION NORTE DE LA MANZANA DE LOS “BAJOS DE SAN AGUSTIN”:

 

            A la muerte de Juana Nepomucena Camarena Gómez la fracción de la finca, que era la descrita como fracción norte de los “Bajos de San Agustín”, paso a su única y universal heredera su hija Dolores Razura Camarena, quien era entonces menor de edad, conforme consta de la escritura numero 36 de 31 de diciembre de 1892 otorgada ante el notario de Guadalajara Salvador EspaĖa (65), correspondiente a la sucesión de Juana Camarena de Razura, en la que el 26 de diciembre de 1892 se inventariaron, entre las fincas urbanas:

            “33. Las cuatro casas contiguas que forman la fracción Norte de la manzana llamada “Bajos de San Agustín”, que es la veintiséis del cuartel primero de esta ciudad, cuya fracción se estiende desde la casa que linda con la de las seĖoras Berber en la calle cerrada de Guadalupe, hacia el Norte, dando vuelta al Poniente hasta el atrio de San Agustín, estando marcadas dichas casas: la situada en la esquina Oriente Norte, con el numero 2 y letras F, G, y H, la que sigue en la acera Norte, frente al Parián, con el numero 34 y letra J; la inmediata en la misma acera, con los números 37 y 39, letra L; y la ultima en la acera Poniente Norte, frente al atrio con el numero 48 ½ y letra M. Los linderos de esta fracción son: al Oriente, calle de por medio, con el Hotel de “La Concha”; al Poniente, con el atrio de San Agustín; al Sur, con casas pertenecientes a las SeĖoras Berber y a Don Salvador y Don Manuel Camarena. Las cuatro casas de la repetida fracción en muy mal estado, son de antigua e irregular construcción y constan listadas en el catastro para el pago de contribuciones en quince mil pesos, según se ve por el recibo adjunto en que esta incluido el valor de la finca siguiente $15,000”.

 

            Dolores Razura Camarena, ya casada con Adolfo Gómez Camarena, fue quien reedifico el inmueble otorgándole unidad y dándole el actual aspecto; a esa finca es la que se ha llamado “Edificio Camarena”. Caracterizado por sus tres niveles con habitaciones y oficinas, y porque tenia un pasaje, que daba de la calle de Morelos a la calle de Pedro Moreno, en donde se ubicaban los llamados “evangelistas”.

 

La misma Dolores Razura Camarena, el aĖo de 1971, fideicomitio el inmueble a la institución denominada Financiera General del Norte, luego Banpais, S.A.

 

Los fideicomisarios lo vendieron el 11 de diciembre de 1984 al Gobierno del Estado de Jalisco, siendo entonces restaurado e instalándose ahí los Juzgados del Primer Partido Judicial.

 

Aunque no conserva ya nada de las construcciones originales del siglo XVIII, el edificio si tiene la majestuosidad de las construcciones de principios del siglo XX que aun se conservan en nuestra ciudad. Esperemos que permanezca así.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                   N O T A S :

 

 

(1).-Tello, fray Antonio.-“Crónica Miscelánea de la Provincia de Jalisco”.-Libro Segundo Volumen III. Gobierno del Estado de Jalisco, Universidad de Guadalajara, Instituto Jalisciense de Antropología e Historia.-1984.-pags.57-58.

 

(2).- Rubial García, Antonio.-“El Convento Agustino y la sociedad Novohispana”.-pag. 124-125.

 

(3).-Colección de Documentos históricos, inéditos o muy raros referentes al Arzobispado de Guadalajara.-Vol.II. p.107 a 116.

 

(4).-Basalenque, fray Diego.-“Historia de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Michoacán Del Orden de N. P. S. Agustín”.-Colección México Heroico.No. 18.-Editorial Jus, 1963. pag. 197.

 

(5).-Ricard, Robert.-“La Conquista Espiritual de México”.-México 1947.

 

(6).-Archivo General de Indias, Sevilla.-Guadalajara,230

 

(7).-Archivo General de Indias, Sevilla.-Guadalajara,230.

 

(8).-Dávila Garibi, Ignacio.-“Historia de la Iglesia en Guadalajara”.-Tomo Primero. México 1957, pags.674-676.

 

(9).-Colección de Documentos históricos, inéditos o muy raros referentes al Arzobispado de Guadalajara.-Vol.III. p.631.

 

(10).-Del Doctor Jerónimo de Orozco, Juan B. Iguiniz en su obra “Los Gobernantes de Nueva Galicia, datos y documentos para sus biografías” (Gobierno de Jalisco, Secretaria General, Unidad Editorial, Guadalajara, Jalisco, México, 1981) nos dice que fue originario de EspaĖa, Licenciado en Cánones por la Universidad de Salamanca; que en diciembre de 1559 recibió la Borla de Doctor por la universidad de México. Que al morir el Virrey Luis de Velasco en 1564 la Audiencia encomendó el gobierno a los oidores Ceynos, Villanueva y Orozco que lo ejercieron hasta la llegada del Marques de Falces. Que fue nombrado Presidente de la Audiencia de Guadalajara y Gobernador del Reino tomando posesión el 15 de diciembre de 1574, que en 1575 fundo la villa de Aguascalientes, y que en 1584 logro sofocar la rebelión de los indios Guaynamotas. AĖade que en dos ocasiones defendió su autoridad oponiéndose a que el virrey interviniese en asuntos del reino de Nueva Galicia. Concluye diciendo que falleció en 1592, y fue casado con Beatriz Tello de Lomas de la que tuvo descendencia, y que Ignacio Dávila Garibi dice que sus descendientes formaron el apellido compuesto de Tello de Orozco.  

A su vez Fernando Muro Romero en su trabajo denominado “Las Presidencias Gobernaciones en Indias. Siglo XVI” (Escuela de Estudios Hispano Americanos. Sevilla 1975), menciona que el Doctor Orozco fue nombrado Presidente de la Audiencia de Guadalajara en 1572, y Gobernador de ella en 1574. Que falleció en 1580, quedando el gobierno de Nueva Galicia en manos de los oidores, de lo que ciertamente el Doctor Jerónimo de Orozco falleció en 1580 y no en 1592 como lo menciona Iguiniz.

Otros autores mencionan que el Doctor Jerónimo de Orozco fue originario de Sevilla hijo de Jerónimo de Orozco e Ines de Lerna, y que fue su hermano el Licenciado Juan de Orozco a quien se menciona como originario de Sevilla para ir a Nueva Galicia el 9 de mayo de 1566 (Catalogo de Pasajeros a Indias.-Siglos XVI,XVII y XVIII. Volumen IV (1560-1566).Archivo General de Indias, Sevilla.1980.-4,814); que el Doctor Jerónimo de Orozco fue casado con Beatriz Tello de Sandoval, de quien se dice fue sobrina del Licenciado Francisco Tello de Sandoval, y que fue una de sus nietas, Beatriz Tello de Orozco, hija de Francisco Tello de Orozco y Ana de Carvajal, la que caso con Juan de Lomas, probablemente hijo de Juan Bautista de Lomas y Colmenares y Francisca Ponce de León.

En cuanto a su descendencia Jorge Palomino y CaĖedo en “Los Protocolos de Rodrigo Hernández Cordero, 1585-1591” (Ediciones del Banco Industrial de Jalisco, S.A., Guadalajara, Jal., 1972) menciona que sus hijos apellidaron Orozco Agüero, con excepción del mayor de nombre Francisco Tello de Orozco.

Se sabe que tuvo numerosa descendencia, y que por real cedula de 8 de julio de 1578 se le autorizo para que sus hijos casaran en las indias pero fuera de la jurisdicción del distrito de la Audiencia de la Nueva Galicia : ”El Rey.-Licencia al Presidente de la Audiencia de Nueva Galicia para que en las indias puedan casarse sus hijos fuera del distrito de dicha audiencia.-Por cuanto por parte de vos el Doctor Orozco como presidente de la nuestra audiencia real que reside en la ciudad de Guadalajara de la provincia de la nueva Galicia nos ha sido fecha relación que vos tenéis muchos hijos y algunos de ellos en edad para se poder casar, suplicándonos os mandásemos dar licencia para que los pudiesedes casar en aquella tierra o como la nuestra merced fuese y habiéndose visto por los del nuestro consejo de las indias fue acordado que debíamos mandar dar esta nuestra cedula por la cual damos licencia y facultad a vos el dicho nuestro presidente para que en cualquier parte de las nuestras indias podáis casar a los dichos vuestros hijos , no embargante lo proveído e contrario que por esta vez y para en cuanto a esto nos dispensamos con ello y contanto que sea en parte fuera del distrito de la dicha audiencia de la nueva Galicia fecha en el pardo a ocho de julio de mil y quinientos y setenta y ocho aĖos yo el rey por mandado de su majestad Antonio de erazzo seĖalada de los del consejo” (Archivo General de Indias, Sevilla.-Guadalajara 230).

 

(11).-Muro Orejón, Fernando.-“Las Presidencias Gobernaciones en Indias”.-Sevilla 1975.

 

(12).-Archivo General de Indias, Sevilla.-Guadalajara,230.

 

(13).-Grijalva, Juan.-”Crónica de la Orden de N.P.S. Agustín en las Provincias de la Nueva EspaĖa”.-Biblioteca Porrúa, México 1985.pag.229.

 

(14).-Basalenque, fray Diego.-“Historia de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Michoacán Del Orden de N. P. S. Agustín”.-Colección México Heroico.No. 18.-Editorial Jus, 1963, pag.198.

 

(15).-Tello, fray Antonio.-“Crónica Miscelánea de la Provincia de Jalisco”.-Libro Segundo Volumen III, Gobierno del Estado de Jalisco, Universidad de Guadalajara, Instituto Jalisciense de Antropología e Historia.-1984.-pag.57.

 

(16).-Rubial García, Antonio.-El Convento Agustino y la sociedad Novohispana.-pag. 126.

 

(17).-Palomino y CaĖedo, Jorge.-“Los Protocolos de Rodrigo Hernández Cordero, 1585-1591”, Ediciones del Banco Industrial de Jalisco, S.A., Guadalajara,, Jal., 1972.

 

(18).-Palomino y CaĖedo, Jorge.-“Los Protocolos de Rodrigo Hernández Cordero, 1585-1591”, Ediciones del Banco Industrial de Jalisco, S.A., Guadalajara,, Jal., 1972.

 

(19).-Archivo General de Indias,Sevilla.-Guadalajara.230.

 

(20).- Archivo General de Indias,Sevilla.-Guadalajara.230.

 

(21).-Dávila Garibi, Ignacio.-“Historia de la Iglesia en Guadalajara”.-Tomo Primero, pags. 676 y 677.

 

(22).-Tello, fray Antonio.-“Crónica Miscelánea de la Provincia de Jalisco”.-Libro Segundo Volumen III, Gobierno del Estado de Jalisco, Universidad de Guadalajara, Instituto Jalisciense de Antropología e Historia.-1984.-pag.57.

 

(23).- Archivo General de Indias,Sevilla.-Guadalajara.230.

 

(24).-Biblioteca Publica del Estado de Jalisco.-Sección Manuscritos.-Volumen numero 16.

 

(25).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-Protocolos.- escribano Tomas de Ascoide, 1687.

 

(26).-Rubial García, Antonio.-“El Convento Agustino y la sociedad Novohispana”.-pag. 215.

 

(27).-Navarrete, fray Nicolás P.-“Historia de la Provincia de san Nicolás de Tolentino de Michoacán”, Tomo Primero, pag.688.-Biblioteca Porrúa, México 1978.

 

(28).- Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-Protocolos.- escribano Tomas de Ascoide, 1687. “En el nombre de Dios todo poderoso y de la virgen sancta maría su bendita madre Amen.-Sepan cuantos esta carta vieren como nos el Prior y Religiosos del Combento de nuestra seĖora de Gracia del orden de nuestro padre San Agustín de esta ciudad de Guadalajara del nuevo Reino de la Galicia conbiene a saber el Pare Maestro fray Juan de Silva, Prior, y Vicario Provincial, fray Pedro de Silva, fray Nicolás Henríquez, fray Diego de la Cruz, fray Cristóbal de Medrano, fray Miguel Gómez, fray José de Posa, Prior y conventuales que al presente somos de dicho convento estando como estamos juntos y congregados en la capilla mayor de dicho nuestro combento para el efecto de otorgamiento de lo que se hará mención en este instrumento siendo para ello tenido y hecho intrenos las juntas a campana taĖida, en la casa de nuestro capitulo según lo havemos de uso y costumbre para tratar y conferir las cosas tocantes a el pro y utilidad de este dicho combento, decimos que por cuanto tenemos en esta ciudad entre los demás sitios y tierras una merced de media cuadra de dos solares en un pedazo de tierra que se hizo merced a dicho nuestro combento para nueva edificación de su iglesia en el tianguis que era frente de las casas Reales del Palacio antiguo con los linderos contenidos en dicha merced cuyo tenor a la letra es como sigue: Nos el Presidente y Oidores de la Audiencia de Real de este Nuevo Reino de la Galicia y la justicia y regimiento de esta ciudad de Guadalajara hacemos merced a el prior y convento de nuestra seĖora de Gracia de la orden del seĖor San Agustín de esta ciudad, de un pedazo de tierra para en que edifique la iglesia y casa que ahora quieren hacer en esta dicha ciudad en el tianguis de ella, linde con solares del dicho convento por una parte, y por otra el dicho tianguis, y por un lado las Casas Reales y por el otro lado casas de Juan de Trujillo, calles enmedio, que es desde el pilar de entre el torrejoncillo del corredor que esta en las Casas Reales y la reja del archivo, hasta dar en las casas del dicho Juan de Trujillo, que no haya ni tomen mas por una parte que por otra, y con que entre las casas del dicho Juan de Trujillo y el edificio que se hiciere dejen veinte pies para calle y por la banda de las dichas Casas Reales y corredor han de dejar de mas de la calle que esta seĖalada ocho pies hasta el cantón del cercado que esta frontero de los solares de dicho convento. La cual dicha merced les hacemos sin perjuicio del derecho de su majestad y de otro tercero y con que dentro de un aĖo sean obligados a empezar y comenzar a edificar la dicha casa con apercibimiento que pasado el dicho aĖo y no la habiendo comenzado a edificar quede vaco y baldío para hacer merced del a cualquier otra persona. Dado en Guadalajara a diez y siete del mes de septiembre de mil quinientos y ochenta y dos aĖos. Licenciado Antonio Maldonado, Licenciado Don Francisco Tello, Pedro Hurtado, Juan de la Cueva. Por mandado de la Real Audiencia y Justicia y Regimiento, Juan González Escribano de Cabildo.-de la cual dicha media cuadra de dos solares que esta como dicho es con las seĖas referidas en dicho titulo calle en medio hacia la parte del oriente, frente, del solar que dicho nuestro convento Prior y Religiosos que fueron del vendieron a censo a DoĖa Mariana de Zamora por escritura que a su favor otorgaron en esta ciudad a los once días del mes de enero del aĖo pasado de mil y seiscientos y cincuenta por ante Hernando Henríquez del Castillo escribano publico que fue de ella; no hemos tenido ni tenemos fruto alguno y para que lo tenga por habernos pedido DoĖa Francisca Maldonado viuda de Bartolomé de Castro, vecina de esta ciudad que esta presente, le vendamos la dicha media cuadra de dos solares para edificar casas de su vivienda, en cuya conformidad hemos hecho dichas juntas y por ellas resuelto entre nos concederle su petición con que se procediese a su avalúo y tasación de su justo valor y habiéndose hecho fue tasado en cien pesos en reales que nos ha parecido ser el justo valor de dicha media cuadra de dos solares por estar como esta eriazo por tanto por convertirse como se convierte en pro y utilidad de esta casa y convento: otorgamos y conocemos por esta carta, que vendemos a la dicha DoĖa Francisca Maldonado dicha media cuadra de dos solares en los dichos cien pesos en reales a censo y tributo redimible cuya renta monta cada aĖo cinco pesos en reales que ha de comenzar a correrá y pagar desde hoy día de la data en adelante a el fin de cada un aĖo o de cuatro en cuatro meses como se los pidiéramos teniendo lo que edificare la suso dicha sus herederos y sucesores bien reparado como es obligación y costumbre en las imposiciones de censo y sus calidades quedamos aquí por expresas y nos obligamos a que dentro de dos meses será aprobada esta venta con licencia para ello de nuestro muy reverendo Padre Provincial de dicha nuestra religión y orden para su mejor validación y firmeza, y a su evicción seguridad y saneamiento obligamos los bienes y rentas de este dicho convento habidos y por haber y con ellos nos sometemos a la justicias que de nuestras causas quedan y deban conocer como si fuese por sentencia pasada, dada por juez competente, en autoridad de cosa juzgada renunciando como renunciamos todas y cualesquier leyes que sean en nuestro favor con la general del derecho y damos poder a la dicha DoĖa Francisca Maldonado para que judicial o extrajudicialmente tome y aprehenda la posesión de dicha media cuadra de dos solares solo con el efecto de esta escritura de su venta y en el ínterin que la toma nos constituimos por sus precarios tenedores para dársela siempre que nos la pida= e yo la dicha DoĖa Francisca Maldonado que soy presente acepto esta escritura de venta e imposición de censo como en ella se conviene y me obligo a su entero cumplimiento y pagar las rentas de dichos cien pesos en reales de principal que quedan y doy por impuestos en dicha media cuadra de dos solares y fabrica que en ellos se hiciesen, y a mayor abundamiento me doy por contenta y entregada de los dichos cien pesos en el valor de dicha media cuadra de dos solares por que renuncio la excepción de la pecunia leyes de la entrega y su prueba como en ellas se contiene a los dichos Padre Prior y Religiosos que al presente son de este combento y adelante fueren y a quien su derecho representare, por los tercios del aĖo de cuatro en cuatro meses o al fin del como se me pidiese y a su cumplimiento obligo mis bienes habidos y por haber y especial y seĖaladamente la dicha finca y con ellos me someto a el fuero y jurisdicción de los justicias reales de cualesquier partes que sean y en especial a las de esta ciudad, corte, Real Audiencia, SeĖor Juez de Provincia, y Alcaldes Ordinarios de ella, renuncio mi fuero y domicilio y vecindad y a la ley si convenerit, de jurisdicción el beneficio del Beliano Emperador Justiniano, Senatus Consultus, leyes de Toro, y Partidas que hablan a favor de las mujeres con la general del derecho de cuyo efecto fui avisada por el presente escribano y entendida de su efecto por convertirse como se convierte en mi pro y utilidad dicha compra renuncio las dichas leyes para que a su cumplimiento me apremien como si fuese por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada en cuyo testimonio para que así conste nos los dichos otorgantes y compradora lo otorgamos como dicho es ante el presente escribano y testigos en la ciudad de Guadalajara a diez y seis días del mes de octubre de mil y seiscientos y ochenta y siete e yo el escribano doy fe conozco a los otorgantes que firmaron en este registro con la dicha compradora siendo testigos el licenciado Juan Ximenez de Larios Clérigo subdiácono domiciliario del obispado de Michoacán estante en esta ciudad, don Bartolomé de Guzmán y Santisteban y José Bentura, vecinos de ella= enmendado en= en= vale= entre renglones= en= cinco= vale= testado= cuenta= doy= y cuatro reales= y venta= cuenta= no vale.-fray Juan de Silva.-fray Nicolás Henríquez.- fray Pedro de Silva.-fray Diego de la Cruz.-fray Cristóbal de Medrano.- fray Miguel Gómez.- fray José de Poza.- DoĖa Francisca Maldonado de Saavedra.-Ante mi Miguel Thomas de Ascoide escribano Real.-(al margen).Guadalajara enero 31 de 1706. Este día di testimonio a Bartolomé de Castro como hijo y heredero de la censuataria en esta.-Guadalajara y septiembre 12 de 1768 aĖos, en virtud de recibo dado por el Rector del Colegio de el SeĖor San Agustín fray José Irigoyen, cancelo esta escritura también su        arranque el signo y para que conste lo firme Licenciado Juan Sierra escribano publico.”

 

(29).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Antonio de Ayala Natera, tomo III.-28 diciembre 1705.- Testamento de Francisca Maldonado de Saavedra viuda de Bartolomé López de Castro. Natural de Sayula, hija de Francisco Maldonado de Saavedra y Luisa de Cárdenas.-Entre sus bienes una casa que esta en la plazuela del Convento de Santa Maria de Gracia de esta ciudad sobre la cual están impuestos $150 pesos de censo, $100 pertenecientes a un legado del convento de SeĖor San Francisco y los $50 al Convento del seĖor San Agustín de esta ciudad.-Albacea y heredero su hijo Bartolomé López de Castro.

 

(30).-Navarrete, fray Nicolás P.-“Historia de la Provincia de san Nicolás de Tolentino de Michoacán”, Tomo Segundo, pag.140.-Biblioteca Porrúa, México 1978.

 

(31).-Biblioteca Publica del Estado de Jalisco.-Fondos Especiales.-Manuscritos numero 5.

 

(32).-Biblioteca Publica del Estado de Jalisco.-Fondos Especiales.-Manuscritos numero 5.

 

(33).-Lancaster Jones Verea. Ricardo.-“Bienes del Convento Agustino de Guadalajara”.-Historia Mexicana,T. XIII, No.52, México abril-junio 1964.

 

(34).-“Colección de las Leyes, Decretos Circulares y Providencias relativas a la desamortización eclesiástica, a la nacionalización de los bienes de corporaciones, y a la Reforma de la legislación civil que tenia relación con el culto y con la Iglesia”. Tomo I, México 1861.

 

(35).-“Colección de las Leyes, Decretos Circulares y Providencias relativas a la desamortización eclesiástica, a la nacionalización de los bienes de corporaciones, y a la Reforma de la legislación civil que tenia relación con el culto y con la Iglesia”. Tomo I, México 1861.

 

(36).-“Colección de las Leyes, Decretos Circulares y Providencias relativas a la desamortización eclesiástica, a la nacionalización de los bienes de corporaciones, y a la Reforma de la legislación civil que tenia relación con el culto y con la Iglesia”. Tomo I, México 1861.

 

(37).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-procotolos.-escribano Juan N. Esparza,Volumen 1.

 

(38).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, volumen 5.

 

(39).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 5.

 

(40).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 5.

 

(41).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 5.

 

(42).- Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Luis G. Arriola, Vol.12.

 

(43).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 5.-29 de octubre de 1856, venta a Rita Orozco de Herrera.-al margen “Guadalajara, noviembre 20 de 1861 esta escritura queda cancelada y sin valor alguno con respecto a la deuda del precio de la finca por que perteneciendo hoy en propiedad al Licenciado Don Jesús Camarena, este seĖor redimió el capital en la Jefatura de Hacienda de la Federación en este Estado y se acredita el pago con varios recibos y con la orden de cancelación librada por el Jefe a 23 de julio próximo pasado, quedando sin cancelarse los primeros testimonios que se dieron de esta escritura por no haberse presentado.-Juan Rieztra”.

 

(44).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 5.

 

(45).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 5.

 

(46).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 5.

 

(47).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 5.

 

(48).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Francisco BriseĖo, Tomo 1.

 

(49).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.- escribano Mariano Hermoso, volumen 24.

 

(50).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Ramón Barbosa, Tomo 16.

 

(51).-Pérez Verdía, Luís.-“Historia Particular del Estado de Jalisco”.-Tomo III.

 

(52).-VillaseĖor y VillaseĖor, Ramiro.-“Bibliografía General de Jalisco”,Tomo I, A-F.-Publicaciones del Gobierno del Estado, Guadalajara, 1958.-pag.181.-“Camarena, Jesús. Licenciado y Político.-1884.-Originario de Arandas, donde nació a principios del siglo XIX, siendo sus padres Manuel Camarena y Rita Gómez.- Hizo sus estudios primarios en su pueblo natal y con protección de su tío doctor Juan Camarena que lo trajo a Guadalajara a proseguir sus estudios. Probablemente los hizo en el seminario de Guadalajara por ser el único establecimiento de enseĖanza en su género que había entonces, aunque no figura en los “Hijos de Jalisco” del doctor Agustín Rivera. Al terminar sus estudios en dicho establecimiento pasó a la Universidad inscribiéndose en la escuela de jurisprudencia. Terminada su carrera obtuvo el titulo de abogado en 1829. Por ese tiempo contrajo matrimonio con doĖa Isabel Gómez.-Antes de recibirse ya figuraba en la política del Estado.-En 1846 es electo diputado al congreso constituyente pero renuncia por tener que atender su negocio minero de Unión en Cuale, no fue aceptada su renuncia por ser cargo de elección. Fue miembro de las comisiones para la ley de portar armas del caso Barron Forbes. En 1858, fue gobernador sustituto del 18 de enero a 17 de marzo de ese mismo aĖo. Intervino muy directamente en salvar la vida del presidente Juárez cuando el pronunciamiento de Landa, pues la leyenda que formo a este respecto Guillermo Prieto (“Los valientes no asesinan”) no esta comprobada; lo real es que el Sr. Camarena tuvo un parlamento con Landa y se comprometió a respetar la vida del presidente por lo estipulado en el convenio y por cierta cantidad de dinero.-Desde la restauración de la Republica hasta la muerte de Juárez tuvo mucho influjo político en los gobiernos de Jalisco; fue varias veces presidente del supremo tribunal de justicia y vuelve a ser gobernador en 1870.-Murió a la edad de 77 aĖos el 26 de enero de 1894 a las ocho de la noche y fue sepultado en el cementerio de Belén”.

 

(53).-“Colección de las Leyes, Decretos Circulares y Providencias relativas a la desamortización eclesiástica, a la nacionalización de los bienes de corporaciones, y a la Reforma de la legislación civil que tenia relación con el culto y con la Iglesia”. Tomo II, México 1861 Ley de 28 de enero de 1858 expedida por el Gobierno de Félix Zuloaga, derogando la llamada de Lerdo de 25 de julio de 1856 y su reglamento de 30 de junio del mismo aĖo, y declarando nulas sus disposiciones.

 

(54).-“Colección de las Leyes, Decretos Circulares y Providencias relativas a la desamortización eclesiástica, a la nacionalización de los bienes de corporaciones, y a la Reforma de la legislación civil que tenia relación con el culto y con la Iglesia”. Tomo II, México 1861.-Ley de 12 de julio de 1859 que declaro nacionales los bienes eclesiásticos.

 

(55).-Colección de las Leyes, Decretos Circulares y Providencias relativas a la desamortización eclesiástica, a la nacionalización de los bienes de corporaciones, y a la Reforma de la legislación civil que tenia relación con el culto y con la Iglesia”. Tomo II, México 1861.-Ley de 13 de julio (de 1859) que determino la ocupación de los bienes eclesiásticos.

 

(56).-Navarrete, fray Nicolás P.-“Historia de la Provincia de san Nicolás de Tolentino de Michoacán.-Porrúa, México 1978.

 

(57).-Ascencio, José.-“Descripción del Convento de San Agustín de Guadalajara según manuscrito de 1837”.

 

(58).-Ver nota (52).

 

(59).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.- escribano Aurelio Hermoso, volumen 1.

 

(60).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-Protocolos.- escribano Aurelio Hermoso, volumen 1.

 

(61).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-Protocolos.- escribano Aurelio Hermoso, volumen 1.

 

(62).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.- escribano Mariano Hermoso, volumen 24.

 

(63).- “Colección de las Leyes, Decretos Circulares y Providencias relativas a la desamortización eclesiástica, a la nacionalización de los bienes de corporaciones, y a la Reforma de la legislación civil que tenia relación con el culto y con la Iglesia”. Tomo II, México 1861.

 

(64).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-escribano Felipe de Jesús Camarena, Vol.1.

 

(65).-Archivo Histórico del Estado de Jalisco.-protocolos.-notario Salvador EspaĖa, Tomo III, volumen 4 de documentos.