Francisco J.Sánchez Flores

 

 
BIOGRAFÍA
 
Exposicion Retrospectiva de la Pintura Jalisciense 1975
Homenaje a Xavier Torres Ladrón de Guevara
Apuntes para la Historia de la Pintura en Jalisco 12
Apuntes para la Historia de la Pintura en Jalisco 13
Apuntes para la Historia de la Pintura en Jalisco 22
Apuntes para la Historia de la Pintura en Jalisco 23
La cultura en occidente 2002
Arte de Jalisco, subasta
Portada de su libro Los Palomos Torreros
In memoriam: Francisco Sánchez Flores Salón de Octubre 2003
Homenaje a Pintores Jaliscienses de la Colección MCJV
Exposición "Francisco Sánchez Flores: Fiesta en Tlajomulco"
Pieza del mes de febrero 2010, Ex Convento del Carmen  
Un hombre renacentista
Libros: Jubileo de Color 1929-1979
Documento de Ixca Farías donde Sánchez Flores firma de testigo
 
 
 
 
 
 

Amoroso Sudario o “Paisaje”

1971

Óleo sobre tela

72x92 cm.

 

Víctimas

1940

Óleo s/ masonite

96x96 cm.

La rosa morada
1961
Óleo s/ masonite

60x80 cm.


Ley fuga
Óleo sobre tela

50x39.5 cm.

 

 

 

 

 

 

 

“Sánchez Flores es acucioso admirador de las formas múltiples que adoptan las nubes cuando las corrientes metereológicas las impulsan a través del quebrado paisaje de la Sierra; goza con las transformaciones morfológicas que en veces parecen un monstruo, una flor o un figura humana; las memoriza envueltas en los matices coloridos que la luz les proporciona y al fin, las incorpora a la composición pictórica de sus cuadros.  El efecto que logra es bello y sorprendente; digamos que lo siente como un hallazgo hasta que alguno de sus pacientes, mirando ocasionalmente hacia la pintura, la identifica con el nombre adecuado que le ha dado el consenso popular: ¡que bien retrató la rosa nube, doctorcito!    Y tiene ya para su cuadro, el nombre con que la gente de Pihuamo ha bautizado el fenómeno metereológico harto frecuente por aquellas latitudes”.

Luis Manuel Portilla

 

“Ya no podemos distinguir –no sólo por la denominación del cuadro- las esencias de lo nacional.  En sus montañas advertimos la fuerza de nuestros elementos sujetos a la rica gama de las verdades que este pintor –en un alarde de inspiración  y de oficio-  ha sabido aprovechar. ¡De qué manera logra, con el empleo del claroscuro, comunicarnos la vida que late oculta en sus paisajes!”

Adalberto Navarro Sánchez